Análisis
La mano en el fuego y el ridículo de los quemados
"La reacción de Pedro Sánchez ha sido hacerse el engañado y meterle una patada en el culo a Cerdán. ¡Menudo ojo para elegir manos derechas: Ábalos y Cerdán!"


Actualizado el 13/06/2025 a las 10:19
Varios dirigentes socialistas pusieron la mano en el fuego por Santos Cerdán. Lo hicieron con convicción y vehemencia. Entre otros, el portavoz de los socialistas navarros, Ramón Alzórriz, el ministro de Justicia, Félix Bolaños, o la vicepresidenta del Gobierno central, María Jesús Montero. Poco más se puede decir: ellos mismos han quedado en ridículo.
De cara a siguientes ridículos (el caso de la fontanera Leire va por buen camino) se les puede aconsejar que se ahorren la prepotencia frente al adversario político o la prensa que cuestiona estas actuaciones. Y, prioritariamente, que tengan máximo respeto a quienes luchan contra la corrupción: la UCO, en este caso, y la justicia. El fango desparramado sobre ambas instituciones, en una estrategia claramente predefinida, deja bajo mínimos la credibilidad del PSOE.
Quien se haya leído las 490 páginas del informe de la UCO, aunque sea transversalmente, habrá comprobado que los tres protagonistas de la trama corrupta manejaban nombramientos en ministerios, adjudicaciones de obras públicas, contratos de trabajadores en empresas, pagos en negro, alquileres de pisos para familiares y amantes…. Y encima, para hacerse más visibles, eran de todo menos discretos. Tan prolija era su actividad que nadie se cree que solo la UCO y los jueces se hayan percatado de sus fechorías.
La reacción de Pedro Sánchez ha sido hacerse el engañado y meterle una patada en el culo a Cerdán. ¡Menudo ojo para elegir manos derechas: Ábalos y Cerdán!. Hay que recordarle que Cerdán ha sido su negociador para que se aferre al sillón vendiéndose por lo que haga falta (la alcaldía de Pamplona a Bildu o una ley de amnistía a la medida de Puigdemont). Esa ronda nos la comemos el resto. Pedro Sánchez en estado puro. Hasta 2027, pase lo que pase.