Cartas de los lectores
Enfermos de ELA abandonados


Publicado el 30/05/2025 a las 05:00
A Juan Carlos Unzué:
Volvemos a ver en la prensa las quejas de Juan Carlos Unzué por el comportamiento de los políticos y, ¿cómo no darle la razón y apoyarle con todas nuestras fuerzas?
Todavía podemos recordar en febrero de 2024 cuando con vergüenza y sin saber dónde poner la vista vimos la escena patética de varias personas afectadas por ELA, familiares y allegados en su reunión acordada con parlamentarios de España y a los cinco únicos de ellos que acudieron a escucharles. La imagen de corbatas ausentes y el desplante más cruel fue la señal de burla y desconsideración total hacia la problemática tan dolorosa. Nadie lo esperaba sobre todo conociendo el esfuerzo titánico que supone para los afectados cualquier desplazamiento.
Poco tiempo antes se había hasta, atención, modificado la Constitución por unanimidad de los votos del Congreso tratando de borrar la imagen lamentable de desprecio y abandono a los enfermos de ELA. Esa modificación no era necesaria ni indispensable para disponer los medios económicos necesarios pero, eso sí, a la hora de promover discursos, votaciones y gestos engañosos se las pintan y así pierden toda su credibilidad. Les resulta más fácil, promover leyes y aplazar soluciones que ser eficaces y solucionar problemas. La Ley se aprobó de nuevo por unanimidad. Qué bien, qué buenos son los parlamentarios que se nos quieren presentar como completamente mentalizados, comprometidos y dispuestos a dar lo mejor de sí mismos por atender las necesidades de esos ciudadanos. Tal vez piensan que así han quedado bien ante los ciudadanos pero el paso del tiempo nos dice que de nuevo todo es mentira. La realidad es que van demostrando su desinterés y la inutilidad de sus actuaciones y que les importa un bledo el destino y calidad de vida de las personas afectadas.
Para qué valen tantas unanimidades sino para carcajearse y regodearse una vez más de los ciudadanos. Una cara tan dura queda al descubierto más evidente. Pero esto no ha sido lo peor. Va pasando el tiempo y la Ley todavía no tiene su Reglamento de aplicación ni su partida presupuestaria. A los ciudadanos no nos queda otra opción que esperar, como tantas veces, y aguantar la indignación generada sin que nadie pida disculpas ni asuma públicamente el vacío causado. Nadie del Gobierno ni oposición ni nadie de ningún gobierno ni partido político que yo sepa. Qué quieren que les diga, sencillamente no hay derecho a causar semejante humillación. No podrían haberlo hecho peor. Me da que alguien podría estar tentado en comparar la situación del abandono de los enfermos de ELA con la falta de traslado de afectados por la pandemia pasada en las Residencias de mayores de Madrid a los hospitales. Este tema sí que levanta tormentas de indignación y, sin embargo, el abandono de estos enfermos de ELA no requiere más que el silencio tan oscuro e insultante. Finalmente, me gustaría ver la solución rápida por algún sitio pero no creo que actúe ni el que puede solucionarlo ni las personas que tenga en su entorno.
En fin, Juan Carlos: tenéis el apoyo, ayuda y comprensión hacia vuestra problemática que es la de todos y vamos a intentar movilizar conciencias más atentas y comprensivas que las de los políticos tan lamentables que tenemos - y daros enormes gracias por el esfuerzo y por vuestras iniciativas y movilización-. Totalmente desolado protesto, protesto y protesto.
Paco Monente Zabalza