Carta de los lectores
El tren fantasma a Miranda de Ebro


Publicado el 25/05/2025 a las 05:00
Hace unos días, una amiga y yo compramos por la web de Renfe dos billetes para un tren con destino Miranda de Ebro que salía a las 15:27h de Pamplona. Cuál fue nuestra sorpresa cuando, al llegar a la estación, descubrimos que… ¡ese tren no existía!
En su lugar, en la pantalla informativa figuraba un tren con el mismo destino, pero con salida a las 16:39h. Extrañadas preguntamos en el mostrador, donde nos informaron de que había habido un error en la página web: el de las 15:27h es un tren que empezará a funcionar a partir del 30 de mayo, pero se ve que alguien le dio al botón antes de tiempo. Bueno, ¿a quién no le ha pasado?
Al igual que le podría ocurrir a cualquiera el olvidarse de advertir a los afectados que no van a poder realizar el viaje que tenían planeado. Habiendo comprado el billete con antelación, no nos explicábamos cómo era posible que nadie hubiese detectado las ventas para el tren fantasma y nos hubiera mandado un aviso. No recibí ninguna paloma, aunque es cierto que pude haber confundido las señales de humo con la fumata del Vaticano. No es mofa, una nunca sabe si la tecnología de la Renfe llegará a los talones de sus primitivos regionales.
Menos mal que no teníamos prisa por llegar a nuestro destino, y que el tren real salía más tarde que el imaginario, y no al revés.
Tratando de ver el lado bueno a las cosas, pudimos ir a un bar a tomarnos el café de postre. Allí también pudimos hacer uso del aseo para no tener que probar la experiencia de las letrinas portátiles de la estación, pues como dijo un empático representante de los ciudadanos en el Ayuntamiento de Pamplona: “hay que venir cagao de casa”.