Trenes de ayer y de hoy

Actualizado el 14/05/2025 a las 22:51
Cuántos años hace que nació la idea de que Navarra también tenía que tener su TAV? He perdido la cuenta, pero sé que son muchos. Y muchos también los que los responsables de llevar a cabo el proyecto siguen estudiando por dónde tienen que llevar las vías para el recorrido. Pero no se ponen de acuerdo en esto: ¿por Ezkio? ¿por Vitoria? Ahora hablan de una tercera posibilidad, lo cual hace pensar que todavía puede alargarse más la llegada de dicho tren a nuestra Autonomía.
Pero ¡ah! El paso del tiempo no cambia a las personas, porque resulta que hace cien años, según cuenta el Diario del Recuerdo, los navarros tuvieron un dilema similar. Se trataba del proyecto de ferrocarril que había de unir a Santesteban con Pamplona por Ulzama. Don Lucio Arrieta, presidente del Comité de Ferrocarriles, decía que este “tenía enemigos poderosos y que, de no fundirse con el proyectado de Logroño a Pamplona no se haría, porque este último era negocio, pero el de Santesteban que tenía que salvar considerables desniveles, no”.
¿Se llegó a conveniente acuerdo hace cien años para que los vecinos de Santesteban pudieran desplazarse en tren a Pamplona? La noticia final es que hubo unanimidad en el voto para que este se considerara como continuación del de Logroño, pero ¿por dónde se hizo al fin? ¿por Ulzama, pese a los desniveles? ¿quedaron satisfechos los doneztebarras? ¿Nos quedaremos contentos los navarros de hoy si al fin se logra el TAV, se una por donde se una a la Y vasca? El que esta historia se repita cien años después, debería hacer pensar a quienes tienen tan serias decisiones en sus manos, porque aunque repitan incansables que lo están estudiando a fondo, no nos cabe en la cabeza que tales estudios se prolonguen tanto como para merecer el sobresaliente, si no fuera porque no se presentan al examen. ¿Legaremos a ver por fin terminada la tan esperada obra?