El frontón Labrit

Actualizado el 30/04/2025 a las 23:37
Según me voy enterando por El Diario en el recuerdo, el año 1950 fue realmente fecundo, ya que son muchas las creaciones de las que hoy celebramos sus 75 años. Entre ellas está la decisión de construir un nuevo frontón en Pamplona: el Labrit. Casi diría que la noticia me ha enternecido, porque si no en partidos de pelota, que es a lo que realmente se dedica un frontón, yo lo frecuenté en mi juventud, cuando Oberena nos dio a los socios la posibilidad de tener un lugar en el que recluirnos en los largos y lluviosos inviernos, cuando se disponía de pocos lugares asequibles.
Cancha y galerías se llenaban, sobre todo los domingos, de gente joven. Solíamos disfrutar de pasacalles y bailes al son del txistu, partidos de baloncesto o algún otro deporte. Los palcos se convertían en lugares de tertulia entre amigos, que otras veces nos divertíamos en torno a las cartas o el parchís, o bien jugábamos al ping pong en las mesas del piso alto. Incluso llegamos a ver algunas representaciones teatrales como “La muralla” de Joaquín Calvo Sotelo, que tanto tema de conversación dio tras su estreno. Además se celebraban con gran llenazo los Sanfermines que tenían la ventaja para los más jóvenes de que los padres nos dejaran salir de noche, ya que según decían, sabían dónde y con quién estábamos.
Era ya mayor cuando el convenio entre Oberena y Ayuntamiento se canceló. Oberena tenía ya sus propias instalaciones, así que supongo que nadie echó en falta el frontón. Pero yo guardo un buen recuerdo del Labrit, del murmullo de charlas y música que se oía ya al abrir la puerta, de la bolsita de cacahuetes que comíamos mientras decíamos “comida y veinte”, de los partidos de baloncesto y de la amistad con amigos que siguieron siendo amigos toda la vida. Buen año, sí, el 1950 del que hoy tantos 75 aniversarios podemos celebrar. Y cuando uno de ellos está tan ligado a nuestra juventud, no puede una más que congraciarse con alegría en él.