Junts no cede con sus amenazas
"La formación independentista del prófugo Puigdemont aprieta al Gobierno con quitarle su apoyo si antes de este próximo mes de junio no cumple los acuerdos de investidura"

Publicado el 18/04/2025 a las 05:00
E N medio del panorama internacional más agitado e incierto de los últimos años, el secesionismo catalán vuelve a hacer gala de su cortedad de miras y su irredento ombliguismo. El prófugo Puigdemont y los suyos han entendido que este es el mejor momento para lanzar un nuevo ultimátum a Pedro Sánchez. La formación independentista amenaza al Gobierno con quitarle su apoyo si antes de este próximo mes de junio no cumple los acuerdos de investidura. Y entre ellos está abordar el reconocimiento como nación a Cataluña. El estilo de Puigdemont no es nuevo, sabedor del poder que le otorgan, porque así lo ha aceptado Sánchez, sus votos.
Hace casi dos meses, Junts retiró en el último instante su propuesta, tramitada por la Mesa del Congreso, para que el presidente del Gobierno se sometiera a una moción de confianza. Lo hicieron a cambio de la delegación de las competencias en inmigración. Otra prebenda más entregada por Sánchez. Y ya entonces se aventuraron, con su habitual y demostrada prepotencia, a señalar que la legislatura entraba en la prórroga. Ahora, Turull, la mano derecha del prófugo Puigdemont, alerta de que la situación es “crítica” y se muestra “escéptico” con que Sánchez pueda sacar adelante los Presupuestos.
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El problema que realmente escuece a los secesionistas, es que la ley de amnistía no acaba de beneficiar, como era y es su objetivo principal, a Puigdemont. No contentos con su desprecio permanente a las decisiones judiciales que no les benefician y sus acusaciones directas a la Justicia, creen que el Gobierno, aún, puede ejercer una actitud más proactiva en este caso. Y lo piensan, precisamente, porque el origen de esta legislatura estriba con la claudicación de Sánchez a los deseos secesionistas para acordar la ley de amnistía, aún a costa de tensionar las costuras del Estado de Derecho. Pedro Sánchez decidió hacer de la necesidad virtud y de la pura conveniencia política su manera de manejarse por una legislatura que se antoja cada vez más compleja ante los retos pendientes. Y sus socios no van a dejar de apretarle.