Puigdemont sigue sin amnistía
"El Supremo confirma que no amnistiará al prófugo secesionista y lo aboca al Constitucional. Una decisión ante la que el expresidente y los suyos vuelven a mostrar su desprecio a la Justicia"

Publicado el 11/04/2025 a las 05:00
E N medio de la convulsión permanente generada por la guerra comercial de Trump, la actualidad nacional vuelve a traer a la actualidad al prófugo Puigdemont. Y con él, la ley de amnistía, la más grave claudicación de Pedro Sánchez al secesionismo catalán para, conviene no olvidarlo, mantenerse en el poder. Un paso con el que el presidente Sánchez compró el relato falaz y victimista que de lo sucedido en el procés realiza el independentismo. Con todo, diecisiete meses después de que el PSOE registrara en el Congreso esta ley, avalada por Junts y ERC, y después de su bronca aprobación en la Cámara, Puigdemont sigue sin ser exonerado por la justicia española.
El Supremo ha rechazado los recursos presentados por el líder de Junts, Antoni Comín, la Fiscalía y la Abogacía del Estado contra la resolución del magistrado instructor Llarena contraria a la aplicación de la ley de amnistía al expresidente de la Generalitat catalana y sus exconsejeros, al concurrir un delito de malversación. Delito que según la Sala de Apelación del Alto Tribunal “no sólo existe cuando se produce un aumento de dinero disponible en el sujeto activo”. “También cuando su patrimonio no decrece porque sus obligaciones son asumidas ilícitamente por los fondos públicos”. En aquel caso “para hacer frente a los costes del referéndum que ellos impulsaron”. El auto del Supremo rebate los argumentos expuestos por los recurrentes, avalando la resolución del juez también en cuanto a su constitucionalidad. Vertiente que Puigdemont podrá someter a la consideración del Constitucional.
Aunque sus declaraciones afirmando que “la decisión confirma la actitud de rebeldía contra el poder legislativo” por parte del Judicial, o las de Turull refiriéndose a que “La Toga Nostra sigue imperturbable con su guion de persecución prevaricadora contra Puigdemont y el independentismo en general”, comprometen deliberadamente la posición del TC y ponen de relieve una vez más el desprecio más absoluto del expresidente prófugo y los suyos por la labor judicial y la separación de poderes.