Un desafío mayor que hace 46 años

Publicado el 09/02/2025 a las 05:00
El reloj político de Navarra parece haberse detenido y no solo por la incapacidad de este gobierno de afrontar los retos actuales. Lo que vivimos hoy es aún peor de lo que enfrentábamos hace 46 años, cuando Jesús Aizpún fundó Unión del Pueblo Navarro (UPN).
En aquel entonces, la amenaza de la anexión al País Vasco por parte del independentismo obligó a un grupo de valientes a alzar la voz. Hoy, esa amenaza no solo persiste, sino que se ha transformado en un pacto tácito en el que el PSN hace más fuerte y da más poder a EH Bildu, acercando poco a poco a que alcance su objetivo principal, que Navarra sea anexionada a Euskadi.
Como presidenta de UPN, no puedo permanecer callada ante lo que considero un ataque directo a la esencia de nuestra comunidad. En el Día del Partido, celebrando los 46 años de historia de nuestra formación, afirmé: “Chivite está dispuesta a incluir consejeros de EH Bildu en el gobierno que quiere conformar. Esto lo tiene que saber la sociedad navarra.” Y es que la historia nos llama otra vez.
Cuando Jesús Aizpún fundó UPN en 1979, lo hizo porque entendió que Navarra necesitaba un partido propio, independiente de las decisiones de los grandes partidos nacionales, cuyos intereses principales están en Madrid y no en Navarra. Hoy, esa necesidad es más evidente que nunca. Aizpún no solo defendió nuestra identidad y nuestro Régimen Foral; también nos dio una lección de valentía y compromiso.
La situación actual es igual de alarmante.
Navarra está en manos de un PSN que ha permitido que EH Bildu marque la agenda política. Sus políticas debilitan nuestra economía, castigan a las familias con más impuestos y ahuyentan el talento y la inversión. Lo más grave es que están dispuestos a entregar más poder a EH Bildu, incorporándolo al próximo gobierno y cediendo ayuntamientos estratégicos.
Tal como Aizpún hizo hace 46 años, debemos reaccionar con firmeza. Navarra no puede permitirse caer en manos de quienes quieren destruir su esencia. Y es que elegir UPN, es elegir Navarra. UPN nació para defender los intereses de Navarra y sigue siendo el único partido que lo hace sin condicionamientos externos. En estos momentos, nuestra comunidad necesita soluciones claras y un liderazgo fuerte. Desde UPN, hemos trazado una hoja de ruta para devolver a Navarra el liderazgo que merece:
• Un modelo fiscal que devuelva competitividad a las empresas y beneficie a emprendedores, jóvenes y familias.
• Universalidad y gratuidad del ciclo educativo 0-3 años, porque la educación es base del progreso.
• Un marco de oportunidades para que nuestros jóvenes elijan quedarse en Navarra.
• Un plan de reconversión industrial que aproveche el potencial de cada una de nuestras merindades.
• Un modelo de renta garantizada solidario y orientado a la inserción laboral, que genere oportunidades y no rehenes del sistema.
• Infraestructuras clave, como el agua para toda la Ribera y la conexión de Navarra con la alta velocidad.
Además, creemos en una gestión eficaz que priorice el bienestar de las personas y no los pactos políticos que solo buscan mantener el poder. Nuestro compromiso es inquebrantable. Como presidenta de UPN, tengo claro que nuestro partido es hoy tan necesario como lo fue en sus orígenes.
Frente a un PSN que actúa como el caballo de Troya de EH Bildu, necesitamos reivindicar los valores que nos hacen únicos: la defensa de nuestra foralidad, nuestras tradiciones y nuestro carácter diferenciado dentro de España. Jesús Aizpún lo expresó mejor que nadie: “UPN ha nacido de Navarra, para Navarra y por Navarra solamente.” Ese es el compromiso que hoy renovamos con todos los navarros. Juntos, trazaremos una Navarra fuerte, libre y próspera. Navarra no merece menos.
Cristina Ibarrola Guillén es presidenta de Unión del Pueblo Navarro