Inseguridad en los centros sanitarios
La sucesión en las últimas semanas de robos y ataques a profesionales del Complejo Hospitalario de Navarra aflora otro problema que el Gobierno foral ha de focalizar y enfrentar con más medios

Publicado el 10/01/2025 a las 05:00
Negar un problema o no querer verlo nunca es una buena estrategia que encamine hacia su solución. Ni tampoco ampararse en acciones similares del pasado que traten de justificarlo. Y más aún cuando existe una evidente alarma social.
A la sanidad navarra le ha aflorado una nueva y dolorosa arista que enturbia aún más la negativa visión que viene arrastrando ante la ciudadanía en los últimos tiempos: la inseguridad en los entornos sanitarios.
Es cierto que sería injusto tomar la parte por el todo, pero también lo es minimizar una realidad que preocupa a trabajadores y pacientes. Sólo en las últimas semanas se han sucedido los robos de móviles y bolsos a enfermeras y sanitarios, tanto en sus taquillas como en las propias consultas, incluso mientras atendían urgencias.
También se han sustraído medicamentos en la farmacia hospitalaria del propio complejo, se ha agredido a personal de la seguridad privada del Hospital Universitario de Navarra y este mismo miércoles era atracada con arma blanca en la propia zona hospitalaria una trabajadora que acudía a su puesto.
En todos estos casos, los delincuentes, la mayoría reincidentes, han sido rápidamente arrestados gracias al buen hacer policial y, en alguno de los casos, ya están en prisión. Por ello, las declaraciones de este jueves del consejero de Salud, Fernando Domínguez, no han sido especialmente acertadas. “Robos en los centros sanitarios ha habido siempre. La situación no es deseable, pero no tan alarmante como se quiere hacer ver”, dijo.
Sus palabras contrastan con los testimonios que este periódico ha ido recabando de las víctimas, muchas denunciadas por ellas mismas en cartas de los lectores. Dice el responsable del Departamento que Salud está trabajando con Interior y con Policía Foral para reforzar la seguridad en los centros. Correcto.
Es un primer paso urgente y necesario ante un problema complejo dado el elevado tránsito de personas que acceden a las instalaciones, a veces en un estado alterado por el consumo de sustancias. Los pacientes y, sobre todo, los profesionales que allí desempeñan su función, lo agradecerán.