Feliz primera escalera

Actualizado el 01/01/2025 a las 23:00
El calendario, atropellado en las doce campanadas, viene a significar nada, como cada vez más cosas. De todas las referencias que he ido perdiendo, una de las menos dolorosas ha sido la ilusión por el nuevo año. La Nochevieja es una fecha vacía y rala, una convención emocional que tiene su arraigo en que el año consta de 365 días; me daría igual si fueran diez más o diez menos.
Todo empezó a decaer el día en que caí en la cuenta de que los programas de Nochevieja eran grabados. Parte de la magia del 31 de diciembre consistía en concebir que era 31 de diciembre en todos los sitios a la vez. El reloj en la tele hacía posible una gigantesca sincronía que vino a fastidiar la tele con sus falsos directos. A la Navidad se le empezó a ver el cartón entonces, con esos brindis y aquella alegría simulada grabada en otro momento. ¿Cuándo?, me pregunté y pensaba en que el instante que aparecía en televisión no solamente no era un 31 de diciembre, sino que probablemente no fueran ni las doce de la noche, y este hecho produjo en mí un desagradable desamparo temporal. Un día en que acudía a la televisión a discutir, que es lo que habitualmente hago en televisión, coincidí con la grabación del especial de Nochevieja y el público fumaba en la puerta del plató vestido con unos trajes de fiesta cutres y fuera de contexto. Los miraba, y me resultaban sórdidos maniquíes en manos del arbitrio del tiempo.
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Desde entonces, las uvas no son lo mismo y cargo disimuladamente con la sensación de irrealidad de pensar en el curso de alguna de las campanadas que qué puñetas hago yo aquí. Queda algo de verdad en el 1 de enero: el concierto de año nuevo y la primera escalera del uno de enero. Los sanfermines se acercan en un horizonte de esperanzas que sí que es verdadero, y no hay televisión que pueda trucarlo, pues no hay falso directo a las ocho de la mañana de las ocho mañanas de julio. Uno de enero, dos de febrero, tres de marzo, cuatro de abril, cinco de mayo, seis de julio, siete de julio, San Fermín. Feliz primera escalera a todos.