Demandas repetidas y la incógnita de Trump
"El mundo empresarial navarro mira con atención la futura política económica que pueda fijar el presidente de Estados Unidos. Más cerca, siguen reclamando una mejora de la fiscalidad"

Publicado el 31/12/2024 a las 05:00
El próximo 20 de enero está prevista la toma de posesión de Donald Trump como presidente de Estados Unidos. Un acontecimiento que, por su trascendencia, fija el interés del planeta, y que también tiene concitada la mirada y la preocupación del ámbito empresarial navarro. Así lo reflejan la mayoría de los 150 profesionales, empresarios y directivos que participan en el suplemento Expectativas 2025 que acompaña hoy el periódico.
En un mundo globalizado, la futura política económica americana, y especialmente la posibilidad de que el imprevisible Trump pueda poner en práctica las medidas proteccionistas que encarecerían y dificultarían las exportaciones a ese país preocupa al ámbito empresarial de Navarra. No en vano, Estados Unidos es el sexto destino de las exportaciones navarras y el primero fuera de la Unión Europea.
Al escenario de incertidumbre se suma la situación geopolítica y las guerras internacionales que las acentúan y afectan a las previsiones. Es cierto que el año que dejamos atrás termina con la pésima noticia del cierre de BSH en Esquíroz, que se suma a otras como la crisis de Sunsundegui. A lo que hay que añadir la preocupación de la empresa navarra por el sector de la automoción. No obstante, los protagonistas del suplemento prevén un buen comportamiento para sus negocios y recuerdan que las cifras macroeconómicas han sido positivas con un crecimiento del PIB (previsión del 2,2% para 2024) aunque menos que para el conjunto del país.
Lo que apenas varía de un año a otro son las peticiones que el sector empresarial dirige a los gobiernos. Y como punta de lanza, una vez más, la demanda de una mejor fiscalidad para evitar estar en desventaja con el resto de comunidades, y que no se produzcan los traslados de sedes sociales de empresas conocidos recientemente.
En su autocomplaciente y exento de la más mínima autocrítica mensaje de fin de año, la presidenta Chivite señalaba que Navarra no es ajena a unos acontecimientos globales que le afectan. Y es cierto. Pero no lo es menos que el Ejecutivo que ella preside tiene en la mano las herramientas, además de las fiscales, para trabajar en crear el marco y sentar las bases, de la mano del diálogo y la escucha verdadera del tejido empresarial y los agentes implicados, en aras de seguir siendo competitivos y atractivos en un escenario mundial cada vez más interconectado.