Cartas de los lectores
De personas y personaje


Publicado el 27/10/2024 a las 05:00
En enero del 2014 se fundó Podemos. El último que quedaba, Iñigo Errejón, el que sobresalía por su aspecto adolescente y de buena persona, con su mirada transparente, también ha caído. Por su propio peso, cayeron todos. La falsedad de sus argumentos terminaron con ellos que fueron desapareciendo uno tras otro. Crearon falsas expectativas en sus votantes. Prometieron el cielo en la tierra. Todo era falso. Les movía únicamente su interés personal y la urgencia, quizás, de llenar sus alforjas cuanto antes. Sabían que su futuro era cuanto menos, incierto. Ante la mirada atónita de un pueblo “apesebrado” en su sofá. Y pastando con una indignada resignación.
Carolina Bescansa, Pablo Iglesias, Juan Carlos Monedero, Iñigo Errejón y Luis Alegre, rompieron filas. En este mismo orden salen en la foto que publicaba el viernes 25 este Diario, en su primera asamblea ciudadana en 2015. Todos enfadados y con el puño en alto, todos en camisa y desabotonados… Este grupo de enfurecidos casi adolescentes, buscaban capitalizar el malestar ciudadano surgido a raíz de la crisis económica de 2008, la gestión de la misma y los casos de corrupción en los partidos tradicionales, especialmente el Partido Popular y el PSOE y se colocaron a la izquierda del PSOE. Y se unieron al machaque verbal sobre el patriarcado y las injusticias en una sociedad donde, según ellos, es el hombre el que domina todos los ámbitos.
Ahora, Iñigo Errejón ha dimitido arguyendo que “ha llegado al límite de la contradicción entre personaje y persona”. Algo encaminado va el muchacho en los términos de su explicación y parece que algún libro de filosofía ha leído. Y los siguientes términos: “El modo de vida en primera línea política durante una década ha desgastado mi salud”,… la política, “Genera una subjetividad tóxica que, en el caso de los hombres, el patriarca multiplica…”. Difícil de entender eso de subjetividad tóxica, y lo de los hombres y que el patriarca multiplica… yo le pediría que se explaye un poquito más. El señor Errejón, con su aún mirada de niño, ha admitido comportamientos machistas que ahora sus hermanas de partido recriminan… Pero no sé si con tanta fuerza como lo hacen con personas de otros partidos o de otros estamentos de la sociedad, alzándose en paladínes de las buenas costumbres. Lo nunca visto.
Cayeron en lo mismo. Cayeron mucho más bajo de lo que ellos mismos reprobaban. Les faltó el fundamento. No saben lo que es la persona. Solo sabían del personaje que ellos mismos crearon con pies de barro. Eran niños jugando y se les rompió el juguete. A ver si nos enteramos… los que les votaron, claro. Y al resto de los españoles, a ver si aprendemos a votar…
Laura Arribas Berendson