Abonados a la inestabilidad
La alta tensión entre el Gobierno encabezado por los socialistas y sus socios y las investigaciones judiciales en marcha complican a Sánchez la legislatura

Publicado el 27/10/2024 a las 05:00
Hasta la oposición se ha plegado ya a la evidencia de que, fracasados sus intentos de hacerla descarrilar, la legislatura tiene por delante un amplio recorrido, incluso aunque el Gobierno no consiga aprobar los Presupuestos.
De momento, Pedro Sánchez va a incumplir la obligación constitucional de presentar un proyecto antes del 31 de octubre a la espera de garantizarse el apoyo de Junts.
Cuestión distinta es que el mandato pueda resultar fructífero en materia de reformas para afrontar los grandes desafíos del país, cuando la mayoría parlamentaria que sostiene al Ejecutivo solo conserva intermitentemente su condición de tal y los socios del presidente, todos ellos imprescindibles para sacar adelante cualquier iniciativa, compiten entre sí elevando el listón de sus exigencias.
Las gruesas descalificaciones de Sumar a la estrategia contra la crisis de la vivienda del mismo Gobierno del que forma parte, y la intervención del mercado para abaratar un 40% los alquileres reclamada por Podemos, junto a una ruptura de relaciones con Israel, son una simple muestra de las tensas relaciones entre el PSOE y sus socios.
ERC también ha marcado distancias. Además, las serias reticencias del PNV y Junts a perpetuar los gravámenes especiales a las empresas energéticas y a la banca han retrasado esa regulación, que carece del respaldo suficiente.
El guirigay entre los aliados de la investidura, agudizado por el “escándalo Errejón”, deja al descubierto una inestabilidad paralizante. La agravan la inminente imputación del Tribunal Supremo al exministro José Luis Ábalos, antigua mano derecha de Sánchez, en un sórdido caso de corrupción del que solo se ha destapado una parte y la investigación judicial a Begoña Gómez, que atosigan a La Moncloa.
A los socios del presidente no les conviene derribarle, sino rentabilizar al máximo su debilidad. Los Presupuestos serían un valioso balón de oxígeno para él que permitiría encauzar la legislatura. De no ser aprobados, esta podrá alargarse, pero con un escenario cada vez más tambaleante.