Cartas de los lectores
Gracias, papá


Publicado el 18/10/2024 a las 05:00
El pasado 5 de octubre nos despedimos aquí abajo de nuestro padre, tras un corto periodo en la 5ª del Hospital de Navarra. Como él quería, sin dar guerra, como ha hecho todo en esta vida, bien. Pero fue suficiente para estar agradecidos a todos y cada uno de aquellos que le cuidaron con tanto mimo en la 5ª de Neumología del Hospital Universitario de Navarra (HUN), fueron muchos los que nos ayudaron, imposible recordar todos los nombres, esperamos se den todos por aludidos aunque no les nombremos, equipazo de sanitarios entre los que recordamos a Javier Errasti, María Urkiola, June Irujo, Sara y Julio Oteiza.
Lo que viene después es por todos conocido, tanatorio, cementerio, funeral y papeleo y una vez más lo único que podemos decir es gracias, porque la situación no es afortunadamente rutinaria y los que te atienden lo pueden hacer de muchas formas y a nosotros nos han ayudado con ternura, cariño, delicadeza, profesionalidad y empatía. Gracias especialmente a Amaya del tanatorio Izarra, a la parroquia San Miguel y a Don Abel Arrieta, a María Jesús y Joaquina, Médico de Cabecera y Enfermera del Centro de Salud del Segundo Ensanche, por atender siempre a papá con mimo y delicadeza y, por supuesto, a tantos y tantos amigos, conocidos, vecinos por las infinitas muestras de cariño y por las anécdotas compartidas. Nos han hecho reír, llorar pero, sobre todo, han confirmado lo que sabíamos, que hemos tenido al mejor padre, al mejor marido, al mejor abuelo, al mejor compañero, al mejor cuñado, al mejor tío, al mejor suegro.
Nos ha dejado un agujerito en medio del pecho, pero todo esto y el paso del tiempo seguro que harán que se vaya atenuando el dolor y solo quede el orgullo, la satisfacción, la alegría y el agradecimiento por haberle vivido. Como decía uno de tantos amigos en sus mensajes estos días, él formaba parte de la Pamplona “de siempre” y ya se nota su ausencia. DEP.
Araceli, Kike, Ernesto, Laura, Amaya y sus 9 nietos, familia de Javier Sanz Lacambra, el ‘Ferretero Sonriente’.