Cartas de los lectores
Lo positivo del cercanías a Zaragoza


Publicado el 11/06/2024 a las 05:00
Ignoro si todas las personas, en especial políticos y expolíticos, que exponen públicamente sus quejas con irónicos y jocosos comentarios han usado el citado tren, ya existente con anterioridad a la “berlanguiana” presentación del nuevo el pasado mes de enero. El gran “bulo” y frivolidad, quizá por ignorancia, es la eufórica celebración de los actuales dirigentes forales ante tal logro, lo que ha molestado a los usuarios tradicionales, y nuevos, por el engaño sufrido, y han provocado las críticas de la oposición parlamentaria, aprovechando la coyuntura.
El actual consejero del ramo anuncia incremento de vagones, para aumentar la capacidad de viajeros, y pienso si precisará más potencia o a lo mejor será más lento, pero lo que me preocupa es si la longitud del convoy coincidirá con los andenes de las “primitivas” estaciones y algunos viajeros tendrán que apearse saltando entre railes.
Me enervan las críticas políticas, ahora, a un servicio, que cumple su cometido desde hace años, entre Pamplona y Ribera, y viceversa, e incluso de Tudela hacia Zaragoza (no sé a la inversa), pues conozco a personas que hacen ida y vuelta en la jornada.
Ha existido dejadez y desidia de la clase política foral (hasta un tudelano desempeñó cargo relevante en Renfe) con el servicio ferroviario hacia el sur, no lo necesitaban para viajar a Madrid. Hace más de tres décadas proponía a los gobernantes forales una lanzadera de Pamplona a Zaragoza para enlazar con los trenes a Madrid y Barcelona. En marzo de 2017, el fallecido ingeniero de Caminos, Miguel Muñoz, a la sazón Director de O. P. foral, se refería al Plan aprobado por el Consejo de Ministros en 1994 y “la isla ferroviaria” de Navarra, lo que lo hago extensivo a carreteras y autovías forales.
Ejemplo el tramo pendiente de autovía a Soria, la unión de la N-232 y A-15 entre Cortes y Mallén, la Autovía del Pirineo sin conectar con Aragón. La N-121, hacia el Norte con erróneo planteamiento inicial, y sus túneles. Los problemas de la AP-15 con la niebla y nieve, aunque ambas vías parecen demorarse menos que la conexión de la A-12 con La Rioja. Será problema de los límites forales o no sé si también del “espacio aéreo navarro”, pues nuestro aeropuerto no destaca entre los de más actividad.
No desesperemos el TAV/TAP llegará, no sé cuando, y mientras positivicemos. Pamplona seguirá conectada con la Ribera gracias a este tren, similar al “Tarazonica” (“El Escachamatas” que hasta 1972 unía Tudela y Tarazona) ofreciendo un pausado e interesante trayecto a los pacientes viajeros, facilitando conocer y familiarizarse con el paisaje y localidades desde Pamplona hacia parte del Reino de Aragón y su capital.
José Luis Díez Díaz