“¡Traidores!” “¡Qué vergüenza!” “¡Filonazis!”, eran las expresiones que se oían en el Congreso

thumb

Pedro Charro

Publicado el 03/06/2024 a las 05:00

El pasado día 30 se aprobó por solo dos votos de diferencia la ley de amnistía, con lo que bien podemos decir que ese mismo día se desmintió a sí misma. “¡Traidores!” “¡Qué vergüenza!” “¡Filonazis!”, eran las expresiones que se oían en el Congreso, y aquello parecía una boda en que los invitados se lían a tortas y las palabras gruesas en el hemiciclo rebotaban en su bella cúpula que ya no se escandaliza por nada.

 “¡Antiespañol!” le llamaron desde Vox a Pissarello, y este se lio a hablar del carnicero de Rafah mientras volvían los gritos y hasta la propia presidenta se daba golpes de pecho y pedía un poco de cordura: “¡señores, que estamos dando el espectáculo!”, decía, sin que se le hiciera caso. “¡Que nos están viendo!”, proclamaba con optimismo, pues no hay tanto masoquista frente a la pantalla.

Luego, a la salida, se escuchó al ministro de justicia decir que era un día grande para la convivencia y la democracia, quizá plagiándose a sí mismo, pues ya lo había dicho hace unos días. 

A ciertos políticos -ya nos hemos acostumbrado- hay que entenderlos siempre al revés. Poco importa que no hace mucho pasara por aquí la Comisión de Venecia y dijera que para que una amnistía fuera asumible tenía que ser un instrumento de reconciliación, obtener una amplísima mayoría y adaptarse a la Constitución, si es que no debía ser reformada, es decir, todo lo contrario de lo que estamos viendo.

¿ERES SUSCRIPTOR? AQUÍ TIENES MÁS INFORMACIÓN SOBRE ESTE TEMA

Amplía la información sobre OPINIÓN en la edición e-paper de Diario de Navarra, disponible a diario para suscriptores de papel y PDF

Lástima que la comisión volviese a Venecia y no estuviera en la tribuna de invitados para comprobar el desaguisado. El caso es que jueces y fiscales dudan de que la ley sea aplicable, la principal fuerza de la oposición anuncia recursos y los beneficiados por la amnistía, como muestra de agradecimiento, circularon enseguida un vídeo ridiculizando a los socialistas, de cuando negaban la posibilidad de amnistía. 

También el referéndum, decían a continuación, se lo tendrán que tragar. Buen momento para sacar el discurso de Marcelino Camacho en la amnistía del 77 que abrió las puertas al futuro. Aquello fue la superación de una tragedia, esto es, como en la canción, pura comedia.

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora