A Garzón le giran las puertas


Actualizado el 14/02/2024 a las 18:37
Alberto Garzón está que trina. El que fuera ministro de Consumo (sí, lo fue, aunque a alguno ni le sonará) hasta hace apenas tres meses recula y renuncia a fichar por la consultora de Pepe Blanco, otro exministro, éste socialista. Vamos, lo que viene siendo una puerta giratoria de libro. Al menos, según la vara de medir de algunos. El exlíder de los comunistas clama ante la “incomprensión de sus compañeros” y pide acabar con las tendencias “tóxicas e “inquisitoriales” en la izquierda.
Es lo que tiene plantarse delante de tu propio espejo, que te devuelve una realidad que tal vez no quieras ver. Porque Garzón, que se pone ahora muy digno, es el mismo que no hace tanto decía que “las puertas giratorias son la punta del iceberg con las que el poder privado chantajea al Gobierno”. Pues eso, que la hemeroteca la carga el diablo. En su última formación, Sumar, eran muy de pensar que todo es casta y puertas giratorias, así que no se extrañe de que la tortilla se le haya dado la vuelta ahora.
