Los payasos de la tele

Actualizado el 14/01/2024 a las 10:53
Hace unos días volví a ver a Gaby, Fofó, Miliki y Fofito en la TV. Debía de ser algún programa recordatorio de épocas pasadas, y me detuve en él. Creo que no había visto a los payasos desde que mis hijos eran niños y disfrutaban con ellos coreando sus canciones y riendo con sus gracias. Y, viéndolos de nuevo, nada me sorprendió que gustaran tanto a los pequeños. Lo que sí me admiró fue ver lo jóvenes que eran, porque yo entonces lo era todavía más, así que no es de extrañar que bajo sus largas camisetas rojas y tras sus esféricas narices, imaginara a unos maduros señores llenos de gracia y talento. Así que, cuando se anunció la muerte de Fofó, sus 53 años no me hicieron pensar que el payaso moría en la flor de la vida, cosa que sí pensé al verlo de nuevo con sus compañeros cantando “Hola don Pepito, hola don José”, o “Había una vez un circo”, porque tras su maquillaje, y siendo yo octogenaria, lo que veía eran unos rostros de la edad que mis hijos tienen ahora. Esto me ha ocurrido en más ocasiones con algunas películas que vi siendo joven, cuyos protagonistas me parecían hombres y mujeres de más edad que yo, y que sin embargo al volver a verlos años después resultan ser casi adolescentes que, como en el caso de los payasos, podrían ser mis nietos. Hace un tiempo decía una conocida actriz en una entrevista, que cruzando la calle vio reflejada en el cristal de un escaparate la figura de una anciana cuyo rostro le recordó vagamente al de alguna mujer de su entorno. Su sorpresa fue grande al llegar hasta el escaparate y percatarse de que la anciana vestía la misma ropa que ella, y de que, a la vez que ella se detenía sorprendida ante el reflejo que a ella misma retrataba. Por mi parte hace ya tiempo que sé muy bien lo que los escaparates reflejan cuando me acerco a ellos. Me cuesta más admitir que los que cantaban junto a mis hijos eso de “Susanita tiene un ratón”, tenían la edad que mis hijos tienen ahora.