"Ser limpio en aquellos años era difícil, incluso para los que tuvimos la suerte de tener baño completo, ya que el agua la calentaba la misma cocina en la que se guisaba"

Actualizado el 29/10/2023 a las 10:45
Pamplona se iba modernizando en 1923. Seguramente, la juventud de hoy, acostumbrada desde su nacimiento a la ducha diaria, incluso doble entre los más relimpios o deportistas, si leyó hace unos días el 'Diario del Recuerdo', no entenderá la noticia. Creerá que el proyecto del Ayuntamiento, de construir un establecimiento de baños en terrenos del Ensanche, se refería a algo diferente, quizás a una empresa dedicada a fabricar todo lo necesario para equipar los de nuestras casas. Pero no. No se trataba de eso, sino de un lugar al que los pamploneses pudieran ir a asearse, ya que hace cien años muchísimos hogares carecían de cuarto de baño. ¡Qué digo cien años!, quien esto escribe no los ha cumplido y recuerda algunas casas de su vecindad que carecían de él y eso que se trataba de pisos de tan reciente construcción como el que ella habitaba. Verdad es que ser limpio en aquellos años era difícil, incluso para los que tuvimos la suerte de tener baño completo, ya que el agua la calentaba la misma cocina en la que se guisaba, y la cantidad de ella no era suficiente para el baño o ducha diario de toda una familia, así que había que racionarla con el mismo tiento con que la Autoridad de la posguerra racionaba el azúcar, el aceite y hasta el jabón, que por cierto era el mismo para lavar la ropa que para el aseo personal. Cuando se construyó el Mercado del Ensanche se hicieron en el exterior unos baños públicos, tal vez los que prometió el Ayuntamiento de hace cien años, lo que quiere decir, de ser así, que los proyectos de entonces también llevaban su tiempo. Y los baños debieron de ser bien recibidos por quienes no los tenían en casa, ya que los transeúntes al pasar junto a ellos percibíamos los vapores jabonosos de los usuarios. Desaparecieron hace unos años, cuando felizmente quienes de baños carecían habían hecho las obras precisas, para que hoy sus hijos y nietos disfruten de saludables duchas.