Debate sin investidura
Feijóo no podía rehuir la investidura y aprovechó para dejar claro que si la “legislatura de la amnistía” se abre paso, el posible Gobierno resultante de ella no se quedará sin oposición

Publicado el 28/09/2023 a las 05:00
La candidatura de Núñez Feijóo a la presidencia del Gobierno no obtuvo ayer la mayoría absoluta del Congreso. Los 172 votos a favor frente a 178 en contra anticiparon que tampoco será investido mañana. Era lo previsible. El debate con el que se cerrará este primer intento por la gobernabilidad corre el riesgo de enfangarse en una confrontación humillante, sobre todo, para los ciudadanos. Los socialistas podrán ufanarse de que el martes, con la intervención de Óscar Puente, echaron por tierra el propósito del líder del PP de un cara a cara con Sánchez. Pero el episodio ofreció una imagen tan poco elegante del PSOE que sus dirigentes no pueden estar en absoluto seguros de haber obrado bien. El desarrollo de las sesiones se pareció no solo a una moción de censura, sino a dos simultáneas. Dos mociones cruzadas, de Feijóo contra Sánchez y de éste contra el aspirante popular, aunque por mediación de un sinfín de portavoces que sirvieron de escudo al presidente en funciones. Los socialistas podrán jactarse de que han logrado retratar a un PP solo junto a Vox, mientras ellos se sienten protegidos por la inmensa mayoría de las siglas restantes. Pero el pacto de mutua dependencia con el que Sánchez está obligado a presentar sus posibilidades al Rey revela hasta qué punto el PSOE recurre al “no es que no” de 2016 como su principal seña de identidad. Feijóo no podía rehuir la investidura y aprovechó su trámite para disgusto de sus rivales. Si la “legislatura de la amnistía” se abre paso, el posible Gobierno resultante de ella no se quedará sin oposición, con el PP en mayoría absoluta en el Senado y un poder autonómico y municipal sin precedentes. Si Sánchez no logra ser investido debido a que el precio que pongan Puigdemont y Junqueras no es asimilable para el socialismo, los populares seguirán contando con un candidato sólido y más contrastado. Pero tanto el escrutinio del 23-J como lo reflejado en la votación de ayer señalan que las perspectivas del PP para llevar a cabo el programa expuesto el martes están sujetas a que Vox deje de condicionar al centro-derecha que busca Núñez Feijóo.