Qué hay de lo mío


Actualizado el 15/06/2023 a las 19:43
En cualquier negociación que se precie no pueden faltar los juegos florales, alguna pataleta que otra y poses por sentirse ofendida una de las partes. Es lo que ha escenificado Geroa Bai, dando plantón a Chivite y compañía, en los encuentros a tres para repartir el pastel del Gobierno. Porque no nos engañemos. La “lealtad” y “confianza” que reclama el partido de Barkos, se traduce para el común de los mortales en “qué hay de lo mío”. Y lo mío son cuántas y qué consejerías están reservadas para Geroa Bai, porque desde las filas del PSN se va deslizando que no les corresponden tantas como en esta legislatura que acaba. Y para Geroa Bai, lo primero es lo primero, un buen reparto, y después vendrá lo demás. Programa incluido. Tanto Barkos como Chivite saben que más pronto que tarde llegarán a un acuerdo. Es la única fórmula que tienen para volver al Palacio de Navarra, un acuerdo de gobierno y la luz verde de Bildu. Y mientras, la presidencia del Parlamento, para el nacionalista Unai Hualde. El principio del reparto.