"Puntos de encuentro entre PSOE y PP"
"Un país avanza con acuerdos entre los grandes partidos aunque la dialéctica gobierno-oposición sea consustancial a la democracia: la reforma de la ley del ‘sólo sí es sí’ es un buen ejemplo"

Publicado el 20/04/2023 a las 06:00
El Congreso de los Diputados debate y vota hoy el cambio en el Código Penal sobre delitos contra la libertad acordado entre el PSOE y el PP, junto al PNV, Ciudadanos y Junts, a partir de la proposición socialista de reforma de la ley del ‘solo sí es sí’. Se trata de la coincidencia parlamentaria más notable protagonizada por los dos principales partidos del país en esta legislatura. Lo normal en una democracia pluralista -el encuentro entre las grandes fuerzas para afrontar problemas que preocupan a toda la sociedad- se presenta como una excepción. Resulta paradójico que mientras los socialistas se vanaglorian de gobernar en coalición y se esfuerzan en seguir haciéndolo tras las próximas elecciones, desdeñen sintonizar con los populares. La polarización que encarnan los partidos les aleja del sentir mayoritario. El tacticismo cortoplacista, la continua gestación de reservas ideológicas y la utilización en beneficio propio de cada nuevo desafío prolongan un fenómeno que data de los años en los que PSOE y PP sumaban más del 80% del favor ciudadano: la concepción de la política como mecanismo para anular al adversario más que como cauce para la búsqueda de soluciones que solo pueden abrirse paso en común. La ley del ‘solo sí es sí’ presentaba clamorosas fallas en su redacción que era ineludible corregir. Los “efectos indeseados” de rebajas de condena y excarcelaciones tuvieron que mostrarse electoralmente insostenibles para que Sánchez viera necesario reaccionar frente a su opción prioritaria de mantener las cosas en paz con un Podemos impermeable a las evidencias. La votación de hoy tendrá lugar mientras la otra cuestión que centra la agenda pública, la política de vivienda, corre el riesgo de empantanarse entre desencuentros. La dialéctica entre Gobierno y oposición es consustancial a la democracia parlamentaria, pero lo que permite avanzar al país son siempre los puntos de encuentro. Y la política de vivienda merece un pacto que dé esperanza a la generación más joven.