Los 4 últimos años, los 4 próximos años
La rectora de la Universidad de Navarra hace balance de la legislatura y de los retos que afrontará el centro los próximos años


Publicado el 19/04/2023 a las 06:00
EDUCACIÓN. Diario de Navarra retoma esta semana una cobertura especial de lo que ha acontecido en la Comunidad foral durante los últimos cuatro años. Durante estos días se sucederán semanas temáticas en las que se hará balance de los asuntos clave de la legislatura por medio de artículos, opiniones de expertos, infografías, foros de debate en vivo y participación ciudadana. Esta semana es el turno del balance en Educación.
Dice la canción de Sabina que “no hay nostalgia peor que añorar lo que nunca, jamás, sucedió” y pienso que así deberíamos mirar estos cuatro últimos años: sin nostalgia, con realismo. Hemos sobrevivido a una pandemia y a sus consecuencias; estamos presenciando una guerra que nos toca demasiado de cerca. Las cosas podrían haber sido de otra manera, pero lo vivido se impone con la fuerza de lo real y llega con muchos aprendizajes. Uno de los más relevantes, ha sido la experiencia de trabajar con un objetivo común: administraciones públicas, universidades, centros de investigación, empresas, sociedad civil y ciudadanos hemos trabajado mano a mano. Una colaboración que ha roto los silos, con frecuencia rígidos e, incluso, artificiales, de lo público y lo privado, que pasan por alto la naturaleza híbrida de los espacios sociales, que creamos entre todos. Para la Universidad de Navarra, estos años han sido también un espaldarazo a nuestro modelo universitario: innovador y presencial, centrado en las personas; enriquecido por la internacionalidad y por el diálogo entre distintas disciplinas.
Han sido cuatro años complejos, creativos. Ahora toca pensar en los cuatro años siguientes ¿Qué retos percibimos desde la Universidad de Navarra? ¿Cuál queremos que sea nuestra contribución al desarrollo de la Comunidad foral? Me gusta decir que la Universidad es de Navarra no por un accidente geográfico. Somos y queremos ser de esta tierra, aportar a su desarrollo desde la docencia, la investigación, la cultura y la asistencia sanitaria. Señalo tres ámbitos en los que considero que confluyen retos de la Comunidad Foral y proyectos en los que estamos trabajando.
1. El primero es la atracción de talento. Si queremos una Navarra innovadora, competitiva, transformadora, necesitamos… personas. Hombres y mujeres altamente cualificados, procedentes de cualquier parte del mundo, que decidan apostar por esta tierra, trasladándose aquí con sus familias. Y eso, a su vez, exige que las instituciones -empresas, Universidades- seamos capaces de ofrecer entornos profesionales atractivos, pero también otras condiciones que no están en nuestra mano: una Navarra mejor comunicada -¡ese TAV, por favor!-, una fiscalidad favorable, flexibilidad en la asignación de plazas de colegios. En definitiva, se requiere el trabajo conjunto al que antes hacía referencia: todos tenemos que arrimar el hombro si queremos que deje de ser realidad que “Pamplona es tan pequeño que no se ve en el mapa”.
2. El segundo ámbito es la sostenibilidad. Si miramos con ojos globales, nuestra tierra tiene unas características de desarrollo de la que pocos lugares del mundo pueden presumir: una sociedad con bajos niveles de pobreza y desigualdad, gran diversidad ambiental, un rico patrimonio histórico y cultural, y un desarrollo empresarial relevante en ámbitos clave. Navarra tiene, en definitiva, la posibilidad de ser un referente en desarrollo sostenible. La Universidad de Navarra quiere contribuir a ese reto con un proyecto llamado a tener gran impacto social y que se construirá en los próximos años: el Centro Bioma. En él, la investigación, liderada por el Instituto de Biodiversidad y Medioambiente y la actividad del Museo de Ciencias, un espacio de educación científica y ambiental, trabajarán juntos para hacer propuestas positivas y fiables al gran debate cultural y social sobre la sostenibilidad. Un proyecto abierto a todos aquellos -instituciones públicas y privadas, empresas, ciudadanos- que quieran contribuir a la sostenibilidad en Navarra y desde Navarra.
3. Finalmente, hay un tercer ámbito en el que Navarra, siendo ya competitiva, podría serlo aún más: la investigación biomédica. Nuestros datos de productividad científica, de ensayos clínicos, de tratamientos innovadores, lo avalan: somos capaces de competir con otras autonomías de mucho mayor tamaño y podríamos tener fácilmente un puesto de liderazgo en España en este ámbito. ¿Qué necesitamos para conseguirlo? Nuevamente, la experiencia de la pandemia viene al caso. La investigación solo es posible con un compromiso decidido y eficaz de la administración pública, como el que existe en otras comunidades autónomas, apoyando la investigación se haga donde se haga.
Comenzaba diciendo que no es momento de nostalgia, tampoco lo es de queja o desaliento. Es tiempo de innovar y trabajar juntos en el deseo compartido de una Navarra capaz de afrontar de manera constructiva las incertidumbres y también las posibilidades -tantas, tan atractivas- del momento presente.
