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"Al hilo del viaje a Madrid del Amejoramiento del Fuero"

Avatar del Jaime Ignacio Del Burgo Jaime Ignacio Del Burgo15/12/2022
El 10 de agosto de 1982 se promulgó el Amejoramiento de Fuero. Esta norma fundamental para Navarra se denomina Ley Orgánica 13/2022, de 10 de agosto, de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral. De forma abreviada se suele identificar con el horrendo nombre de LORAFNA, vocablo que a nadie dice nada. Es la ley que democratizó definitivamente las instituciones forales y el fortalecimiento de nuestras competencias. Por vez primera en nuestra historia el pueblo navarro es el titular del poder foral.
Parecía que los 40 años de vigencia del Amejoramiento de 1982 iban a pasar sin pena ni gloria, ante la indiferencia de quienes gobiernan gracias a él. Al menos se ha conmemorado en el Senado el pasado 28 de noviembre. Los anfitriones fueron el senador vizcaíno Ander Gil, presidente de la Cámara Alta, y la presidenta del Gobierno foral, María Chivite. El discurso de Gil empezó bien, pero al final se calentó y lanzó una serie de diatribas, impropias de un acto institucional, contra quienes discrepan del Estado de las autonomías, en alusión a Vox, pero sin condenar a Unidas Podemos y Bildu que sí pretenden dinamitar el marco de concordia y libertad de la mano de Pedro Sánchez, obsesionado con pasar a la historia a cualquier precio.
En cuanto al discurso de nuestra presidenta debo reconocer que fue correcto en el fondo y en la forma, aunque faltó la referencia a la razón de ser del Amejoramiento que, como alguna vez he escrito, no surgió por generación espontánea. Claro es que la presidenta tiene un gran problema y ha de ir con cautela, pues los partidos integrados en Geroa Bai rechazaron en 1982 el Amejoramiento, tanto en el Parlamento Foral como en las Cortes. Asimismo, el abertzalismo proetarra se abstuvo de votar por considerar que el Amejoramiento era una traición a Navarra y no pasaba de ser un Estatuto de tercera. Por eso, no debiera extrañarle que fuera de España y también en Navarra, muchos se asombran de que el viejo reino, que ha demostrado siempre su plena lealtad al proyecto nacional de España, esté gobernado por quienes quieren irse de la patria común y apoyan al nuevo líder mundial del socialismo marxista en su tarea de destruir los pilares de la Constitución de la libertad y la concordia de 1978.
No se olvide que el conjunto de los ciudadanos españoles perciben la habilidad torticera del lendakari Urkullu que vende cada vez más caro su apoyo al sanchismo en forma de ayudas económicas discriminatorias y transferencias competenciales con la finalidad de expulsar del País Vasco al Estado. Y se escandalizan al ver cómo Sánchez considera a Bildu socio preferente, cerrando un acuerdo por el que el presidente se compromete a retirar de las carreteras navarras a la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil, permitiendo que los filoetarras anuncien a los cuatro vientos que han conseguido “echar” de Navarra al Benemérito Cuerpo.
Advierto que esta decisión no puede hacerse mediante un simple Real Decreto nacido de la Junta de Transferencias, que sólo puede entrar en juego cuando se trata de concretar la ejecución de una competencia atribuida a la Comunidad Foral. El Amejoramiento dispone que Navarra conservará íntegramente en materia de tráfico las facultades que “actualmente ostenta”. No obstante, también prevé que Navarra “podrá ampliar los fines servicios de la Policía Foral, en el marco de lo establecido en la correspondiente Ley Orgánica”. Y eso solo puede hacerse previo cumplimiento de todos los trámites previstos para su reforma que culminan en el refrendo por las Cortes del pacto alcanzado entre Navarra y el Estado.
Una reflexión sobre la falta de pedagogía. Hubo un tiempo, en que los representantes navarros de la UCD en las Cortes constituyentes tuvimos que llevar a cabo una intensa pedagogía foral cuyo resultado fue el amparo constitucional a nuestros derechos históricos, que se concretan en el régimen foral, basado en el principio de bilateralidad por su carácter paccionada. Lo conseguimos convenciendo al Gobierno de UCD y a los principales grupos políticos, resistiendo la presión política del nacionalismo vasco y las amenazas de ETA. De no ser por esa tenacidad y acierto, el Amejoramiento no existiría y la Sra. Chivite no hubiera podido realizar ningún acto conmemorativo en el Senado ni realizarlo en Pamplona, donde al parecer se va a celebrar antes de que suenen las campanadas de Año Nuevo.
Al parecer, si su agenda se lo permite, está prevista la presencia del propio presidente Sánchez. El problema está en si la palabra de quien está a punto de tener en sus manos el control de todos los poderes del Estado, es fiable. En 2018 declaró que no entraría en el “juego” de posicionarse en favor de los fueros porque sería tanto como reconocer que antes no lo estaba cuando el PSOE tiene una concepción “meridiana” de lo que es Navarra. Estoy seguro de que si viene, volverá a repetir con mayor contundencia su apoyo al Amejoramiento al tiempo que anunciará su disposición a negociar su reforma. Todo un regalo navideño envenenado pues formaría parte del paquete de medidas que proyecta presentar a sus socios para transformar España en un Estado de naciones federadas, donde estará abierta la puerta de salida. Y ya se puede imaginar en cuál de ellas quedaría incluida Navarra. Haría bien la presidenta en mostrar al presidente el lema de los Infanzones de Obanos, que campea en la entrada principal del Palacio de Navarra, y recordarle cuál fue hasta 2019 la trayectoria fuerista y constitucionalista del PSOE. Porque un pueblo como el navarro, de ciudadanos libres e iguales, está dispuesto a ponerse en pie para defender nuestros derechos y libertades, nuestras raíces cristianas y tradiciones. Pero en nuestros días ponerse en pie significa llenar las urnas. Y aquí entra en juego la responsabilidad de nuestra clase política para ofrecer a la ciudadanía una opción auténticamente democrática, foral, española y europea.
Jaime Ignacio del Burgo Fue senador constituyente y presidente de la Diputación Foral-Gobierno de Navarra.
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