No me llames Elena, llámame Doña

Publicado el 28/09/2022 a las 06:00
El primer “don” que conocí fue a mi pediatra. Cada vez que venía a casa a tratarme las anginas y a amenazarme con extirparme las amígdalas, mi madre le ponía un “don” como una catedral delante de su nombre, con ese respeto casi reverencial con el...