Con Martorell hemos topado


Actualizado el 26/09/2022 a las 20:10
Michael Hobusch, el nuevo presidente de Volkswagen Navarra, anunciaba la semana pasada que van a “intensificar” la colaboración con Seat Martorell; la presidenta del Gobierno foral, María Chivite, insistía en que a VW Navarra “le irá bien”. El mensaje de Hobusch de trabajar en equipo y compartir con el hermano mayor de Seat Martorell, a quien le van a sobrar unos miles de trabajadores con la llegada del coche eléctrico, tiene una lectura peligrosa. Y la predicción de Chivite, de que no hay de qué preocuparse, cuando los sindicatos vienen advirtiendo del escenario que viene, tiene la credibilidad que tiene. La tercera pata de la ecuación es la del Gobierno central y su presidente Pedro Sánchez. Si tuviéramos que fiarnos de la mediación del presidente, cuando en una parte de la mesa de negociación están sus socios catalanes, mejor que nos cojan confesados.