Dulanz
Puñaladas traperas en Pamplona


Publicado el 23/09/2022 a las 16:51
El Debate sobre el Estado de la Ciudad (de Pamplona) se ha convertido, si no es que ya lo era siempre, en una cancha arrabalera. Un debate en el que se habla poco de la ciudad y demasiado de mentiras, chanchullos, incapacidad, derroches y chapuzas.
Un foro en el que los portavoces ven la paja en el ojo ajeno, pero no la viga en el suyo. Escuchando al alcalde Maya, Pamplona es una ciudad de referencia, oyendo a Esporrín o Asiron, estos cuatro años han sido un infierno.
Seguramente, ni una cosa ni otra. Cuatro años en los que las coincidencias de socialistas y abertzales han ido in crescendo peligrosamente, hasta difuminarse las líneas que siempre han separado a PSN y Bildu.
Oír a Asiron decirle a Maya que la colocación de la bandera de Navarra en la plaza de los Fueros “solo responde a las obsesiones identitarias de su partido”, es para recuperar aquella famosa frase de un periodista radiofónico: “Apaga y vámonos”.