"Jinetes del pueblo"

Publicado el 22/03/2022 a las 06:00
En las fotos de la manifestación del mundo rural del domingo en Madrid ha aparecido mi amigo Alfonso a caballo. Alfonso vive en un pueblo extremeño que se llama Talarrubias junto a la sierra de Pela y monta un caballo enorme del tamaño de los de las estatuas, casi como el caballo de Troya, como si le cupiera mucha gente dentro.
Alfonso viste un sombrero de ala ancha, los zajones y una cazadora de ante de alcalde socialista extremeño en las primeras municipales de la democracia. El campo se ha despertado bien pronto el domingo y ha entrado en Madrid con sus ganaderos, sus apicultores, los labradores con las manos como encinas, los viticultores, los mayorales de bravo de Salamanca, pescadores del Pirineo, cazadores de la becada de Irún, etc. Traen carteles, rehalas, gorras camperas, cabreo y la desesperación de un sector arruinado por los impuestos y la burocracia, insultado por la modernidad urbana y la barbarie del animalismo por la cuál la vida de un hombre vale menos que la de un toro, pues así es como se ve el campo desde el macetohuerto de la azotea de Malasaña donde los 400.000 del domingo son auténticos fascistas: morralla.
A los del caballo les han recriminado que sean gente rica y señoritos pues van hasta bien vestidos. Ha dicho Echenique que los de los caballos parecen marqueses. En Podemos, si te puedes permitir un caballo aunque sea de trabajo y un sombrero ya no eres del campo. Para ser del campo tienes que ir por ahí sin dientes, mearte en las manos, hablar mal y tener hijos con los mocos colgando y la piel sucia y negra “como los carbones” que escribía Juan Ramón. Los quieren pobres.
Voy a lo del debate del identitarismo woke desde la perspectiva de los queseros orgullosos de los Picos de Europa y los lindos aceituneros de Jaén, pero no soy capaz, porque se me han venido todos los versos a la cabeza, como aquella copla de Los Planetas en que le preguntaban a la torcaza: “¿Quién siembra tu calabaza? ¿Quién ‘alevanta’ su casa madrugón tras madrugón?” O estos: “Las tierras de España, la grande y la sola desierta llanura. Galopa caballo cuatralbo, jinete del pueblo que la tierra es tuya”. Los cantaba Paco Ibáñez y los escribió Rafael Alberti: otro facha.