Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

La UE debe redoblar los esfuerzos

Zelenski y Kuleba llevan razón cuando advierten de que para impedir una Tercera Guerra Mundial es imprescindible parar los pies a Putin a tiempo

Avatar del Editorial DNEditorial DN15/03/2022
La invasión de Ucrania ordenada por Vladímir Putin el 24 de febrero en una apuesta deliberada por el Kremlin de hacerse con el país, está haciendo realidad los peores augurios. La flagrante vulneración del Derecho Internacional al tratar de liquidar un país soberano -Ucrania- tiene su cruel corolario en la sistemática violación de las ‘leyes de la guerra’ con ataques contra la población civil o sus recursos de subsistencia y la negativa a establecer corredores humanitarios de doble sentido. La violencia se instaura por acumulación, a partir de que lo impensable ayer se hace realidad hoy amenazando con algo peor para mañana. Una vez que la capacidad de disuasión se remite a la contabilidad de artefactos nucleares a disposición del agresor, la desalmada guerra desatada para someter a los ucranianos adquiere otra dimensión. Zelenski y Kuleba llevan razón cuando advierten de que para impedir una Tercera Guerra Mundial es imprescindible parar los pies a Putin a tiempo. A no ser que las democracias liberales, a un lado y otro del Atlántico, prefieran eludir el desafío que Moscú ha lanzado en la presunción de que Pekín dará cobertura a las temeridades encadenadas por Putin en su huida hacia adelante. El conflicto desatado por el Kremlin no necesita mediadores, sino persuasores. Porque ni siquiera un argumento de interés puede jugar a la equidistancia en la delirante geopolítica a la que se aferra Vladimir Putin. Ni siquiera un motivo de oportunidad a corto plazo puede dar chance a la razón de la fuerza que esgrime con cada bombardeo la Rusia autócrata, hasta equiparar el alistamiento de combatientes sirios para doblegar la dignidad de los ucranios con la afluencia de voluntarios extranjeros dispuestos a secundar su resistencia. Junto a la cuarta ronda de sanciones, la Unión Europea ha de redoblar esfuerzos para corresponder a la entrega de los ucranianos por impedir que Europa se convierta en patio trasero de la Rusia de Putin.
ETIQUETAS
volver arriba

Activar Notificaciones