"Dos ministras cantan 'Imagine' a Vladimir Putin, algo que jamás harían en un caso de maltrato"

Actualizado el 13/03/2022 a las 11:14
El vídeo dura apenas veinte segundos. Llegaba desde un chat de periodistas amigos. Había sido enviado esa misma mañana desde el frente ucraniano por un corresponsal de guerra que a pesar de ser un hombre aún joven, lleva muchas guerras marcadas en las arrugas de la cara. Activé el vídeo que ya se ha extendido por las redes. Delante de una barricada, una banda de música formada por cinco militares tocaba “Don’t worry, be happy”, el tema que popularizó Bobby McFerrin y que amenizaba los chiringuitos de las playas, allá por 1988. Junto a los cinco hombres corpulentos, una anciana apilaba sacos terreros. Era la entrada a Odessa y las tropas ucranianas esperaban el ataque anfibio ruso. En cierto momento, la banda se propuso amenizar la espera. Se me pusieron los pelos de punta, de emoción, tristeza y enfado: “¿De qué pasta están hechos?”, pensé. “Esta gente se merece todo nuestro apoyo.” Han aguantado quince días, pero parece que llevan meses bajo las bombas y los tanques rusos. Esta guerra la vemos tan cerca y a tal velocidad que no somos capaces de asimilar el significado de un inocente vídeo, que al día siguiente es sustituido por la destrucción de una maternidad o por las imágenes de civiles muertos junto a sus maletas Samsonite. Apretar las mandíbulas está muy bien, pero con la indignación hay que hacer algo. Los más generosos se han ido a Polonia en taxis y coches para traer refugiados a España; otros abren sus casas a mujeres y niños, donan alimentos, dinero… En tanto, dos ministras cantan Imagine a Vladimir Putin, algo que jamás harían en un caso de maltrato: exigirle a la víctima que dialogue y practique la diplomacia. La guerra es demasiado normal. En el incómodo pero lúcido ensayo Un terrible amor por la guerra, James Hillman comienza rompiendo tópicos. Escribe: “El entorno normal de beligerancia es tan antiguo como la memoria. En los cinco mil setecientos años de historia escrita se han registrado catorce mil seiscientas guerras. Dos o tres guerras por cada año de historia humana”.