Unidos frente a una invasión intolerable
"La agresión militar de Rusia a Ucrania diseña un nuevo orden mundial en el que la UE queda reforzada como potencia geopolítica. El conflicto ha supuesto el inicio de una nueva época"

Publicado el 06/03/2022 a las 06:00
La injustificable invasión de Ucrania por parte de Rusia, en una flagrante violación del Derecho internacional, va más allá del ataque a un país vecino con el propósito de anexionarse por la fuerza una parte de su territorio y anular su soberanía. La ofensiva militar de Putin constituye una agresión directa a las democracias occidentales y a los pilares en los que se fundamentan; entre ellos, la libertad, los derechos humanos y civiles, el pluralismo y la diversidad. Esos valores están en juego en la guerra desatada por un autócrata cegado por sueños de expansionismo imperalista, que ha devuelto a Europa algunas de las peores imágenes del siglo XX . Así lo ha entendido la comunidad internacional. De ahí que haya aislado al líder del Kremlin y respondido con inédita contundencia a su despiadado desprecio a las vidas humanas y la legalidad. El conflicto ha supuesto el inicio de una nueva época. Frente a su timorato comportamiento en crisis anteriores, resultan reconfortantes la firmeza y la unanimidad de la UE frente al pulso de Putin, que ha pasado a ser tratado como lo que es: una peligrosa amenaza para todos cuantos se resisten a sus chantajes. La actuación coordinada de la Unión en una cerrada defensa de sus principios fundacionales la ha llevado a comportarse como una verdadera potencia geopolítica y reforzado la autoestima europea. Las sanciones sin precedentes para torpedear la economía rusa se suman a la insólita decisión de financiar con el presupuesto común el envío de armas a Ucrania y al fuerte aumento del gasto militar en Alemania. Mientras, la brutal violencia desplegada por Moscú alinea en su contra hasta a países tradicionalmente neutrales y resucita a una OTAN convalenciente. China, su principal aliado, puede acudir en auxilio de una Rusia que forma parte de su mismo eje global, aunque la salvaguarda de sus propios intereses le ha aconsejado por ahora actuar con apariencia de neutralidad. De lo que suceda en Ucrania depende el rediseño del orden mundial. Las democracias occidentales no pueden dejar a su suerte a los ciudadanos agredidos por un tirano.