"Si usted no tiene perro, tenga cuidado"

Publicado el 20/02/2022 a las 06:00
Como dueño de un perro, soy consciente de que los perreros podemos ser más pelmas que un coro de padres primerizos a la puerta de una guardería. Vivo en Madrid y vengo observando que el crecimiento demográfico de chuchos es inversamente proporcional al de nacimientos de niños. Los espacios de juegos van siendo sustituidos por pestilentes “pipicanes”, lugares que le evito a mi perro por su salud y a mi sensible olfato. En casi tres años de caminatas he comprobado la diversidad de perros y dueños que existen. Un clásico es el “perrito de abuela”, especie mortífera donde las haya. Las ancianas no suelen interactuar con otros dueños, y tampoco sus perros amantísimos, pero cuando lo hacen esos chuchos vestidos con abriguitos de punto se transforman en demonios de Tasmania. Evítelos. Este tipo de perro es familia de “el perrito patada”, un ejemplar mayormente con forma de pompón y ladrido rompe-tímpanos. Suele venir acompañado de un dueño que no acaba de tener muy clara la diferencia entre un perro y un roedor. Al igual que su perro, suele gritar mucho. Está “el enterao”, hombre solitario de mediana edad que exhibe un bóxer o un perro de guardia y defensa cuyo pecho parece la quilla de un barco. Lo sabe todo de adiestramiento, razas, etología, piensos… y mira a tu perro de soslayo y con indisimulada condescendencia. Está “el perrista”, hombre o mujer que ha elevado a su mascota a la categoría de ser superior. En estos sujetos no es descartable una relación íntima y consentida entre dueño y animal... Hasta aquí puedo escribir. Está “el instructor”, hombre joven que lleva a su perro como si fuera un legionario. Ha visto todos los episodios del “Encantador de perros”, pero lo cierto es que el trato con él no resulta nada encantador. Por último, están los grupos que se reúnen a la misma hora en un punto del parque para comentar la fortuna que les ha costado la última visita al veterinario. Si usted no tiene perro, tenga cuidado. Puede que no lo sepa y esté a punto de unirse a esta nueva pandemia peluda.