Protección a los agricultores

Publicado el 16/02/2022 a las 06:00
Es difícil imaginar sectores profesionales en los que los lugares de trabajo sean objeto de asaltos y robos frecuentes. Algo que pasa en el campo mucho más de lo que sería deseable. Productores de Artajona, Larraga y Mendigorría han sufrido cerca de veinte robos en el último año, en los que les han sustraído 3.000 aspersores de riego, generando unas pérdidas superiores a los 30.000 euros. Una situación que genera una lógica indignación en los afectados, que reclaman medios suficientes para que se puedan vigilar sus campos y no tengan que padecer oleadas de hurtos y destrozos que terminan pagando de sus bolsillos. Igual que se exige a los agricultores que estén al día y cumplan los requisitos pertinentes, el compromiso con el sector primario debe ir más allá de las buenas palabras de las administraciones, garantizando las condiciones y protección necesarias para el correcto desempeño de su tarea.