"Ahora Boris Johnson manda investigar sus propias fiestas"

thumb

Juan Gracia Armendáriz

Publicado el 06/02/2022 a las 06:00

No descarto que el tiempo, ese gran falsificador, convierta a un gobernante patán en un perfecto estadista. Winston Churchill, hoy erigido en granítica estatua, fue un líder con muchas sombras, además de su proverbial alcoholismo, como bien describió Cristopher Hitchens en uno de sus agudos artículos. Ni siquiera la voz que leía sus míticos discursos era la suya, sino la de un ventrílocuo radiofónico. Cuando los servicios de inteligencia le informaban de un próximo bombardeo alemán sobre Londres, Churchill se marchaba en secreto a una casa de campo. Pero si las bombas caían en las afueras, se paseaba con prismáticos sobre el pecho. Los británicos admiraban tanta entereza… Los más sangrientos dictadores del Siglo XX superan la imagen proyectada por la propaganda. Stalin usaba alzas -era diez centímetros más bajo que Hitler-, tenía la cara picada de viruela, era culón y, como a su colega británico, le gustaba pegarle a la botella con gran deleite. En una de sus sonoras tajadas mandó asesinar a John Wayne, símbolo del imperialismo yanqui. No lo consiguió, como tampoco Mao, que lo intentó con un francotirador, y tampoco una célula de fanáticos estudiantes mexicanos. Pero esa es otra historia… Ahora Boris Johnson manda investigar sus propias fiestas, porque quizá no recuerda muy bien qué ocurrió entre las brumas londinenses. Nos habíamos quitado de encima a Donald Trump, esa mazorca lisérgica, y al otro lado del Rin Vladimir Putin juega a ser lo que siempre deseó: Rambo. A Alemania se le encogen las gónadas por su prurito pacifista, el miedo a quedarse sin gas y la histórica rusofilia del Partido Socialdemócrata.

Conclusión: envía a Ucrania muchos cascos. Ni siquiera el liderazgo en un momento crítico, como la Crisis de los Misiles, libera al clan Kennedy de sus miserias. Será que son humanos, dirán algunos. No lo dudo, lo son, aunque en la mayoría de las ocasiones no lo parezcan. Sospecho que aspiran a ser una estatua de bronce, pero todas ellas terminan cubiertas de guano y plumas.

Etiquetas:

Continuar

Gracias por elegir Diario de Navarra

Parece que en el navegador.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

Suscríbete ahora