“Amenazas deplorables a una jugadora de Osasuna”

Publicado el 13/10/2021 a las 06:00
Por desgracia no es una novedad. El deporte, y el fútbol en particular, se convierte demasiado a menudo en cobijo de quienes tienen como afición el insulto y la descalificación. Se ve habitualmente en los partidos profesionales, pero también en los encuentros en los que el deporte debería ser solo disfrute y aprendizaje. El último episodio que ha trascendido ha sido el vivido por una jugadora de Osasuna B, menor de edad, que recibió graves insultos y amenazas durante un partido que las rojillas disputaron en Santander. Si ya es condenable el hecho en sí, todavía resulta más deplorable que el acoso vejatorio viniera de unos jóvenes espectadores, chicos y chicas, también menores de edad. Vergonzoso que vean una forma de divertirse faltando al respeto de la peor manera y provocando. Además de las consecuencias que para los autores de estos execrables hechos pueda tener su comportamiento, hay un mensaje que debe quedar claro: no hay cabida en el deporte para los energúmenos.