"El cuatripartito quiso convertir a la Ribera navarra en zona mixta, y ha descarrilado"

Publicado el 06/10/2021 a las 06:00
Dos años para elaborar un decreto. Y todavía andan cociéndolo a fuego lento. Para qué nos vamos a engañar. Por mucho que lo niegue el vicepresidente Javier Remírez, la “voluntad” del Ejecutivo foral ha sido dilatar lo máximo posible la elaboración del decreto foral sobre el euskera en la Administración. Porque saltan chispas en el gobierno. Y los responsables son dos: el anterior equipo de Barkos, que quiso imponer el euskera como mérito en la zona mixta y no vascófona de forma imperativa. Hasta que el Tribunal Superior de Justicia de Navarra impidió tal discriminación en el acceso a la función pública. Y el actual gobierno de Chivite, que en el inicio de la legislatura se comprometió a corregir el desaguisado que pretendía consumar su socia Barkos, y hoy, pasado el ecuador, la nueva norma que debe valorar los méritos en las zonas mixta y no vascófona, sigue en el limbo. El cuatripartito quiso convertir de facto a la Ribera navarra en zona mixta, y ha descarrilado.