Continuar

Hemos detectado que tienes en Diario de Navarra.

Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, por favor o suscríbete para disfrutar SIN PUBLICIDAD de la mejor información, además de todas las ventajas exclusivas por ser suscriptor.

SUSCRÍBETE
Edición impresa

Actualidad Navarra, Pamplona, Tudela, Estella, Osasuna, Deportes, Gobierno de Navarra, Ayuntamiento de Pamplona, Política, Economía, Trabajo, Sociedad.

Debate en torno al futuro del Campus de la UPNA en Tudela

Avatar del undefinedEneko Larrarte y ALFONSO CARLOSENA06/10/2021
“Es inconcebible que desde que se implantó en 2007, el Campus de la UPNA de Tudela no haya sido objeto de mejora, inversión ni de atracción de nuevos grados”. Son palabras que pronunció el alcalde de la capital Ribera, Alejandro Toquero, en su comparecencia la pasada semana en la comisión de Universidad, Innovación y Transformación Digital del Parlamento de Navarra para presentar el estudio ‘El alumnado en la Ribera. Necesidades y perspectivas’, realizado por el Grupo Motor Campus de Tudela. En el estudio, los jóvenes piden más estudios en la Ribera, y el alcalde señaló que ve el Campus UPNA Tudela “anclado en la desidia” de Educación.
A esta comparecencia del primer edil de la capital Ribera, responden los artículos de Alfonso Carlosena, ex rector de la UPNA, y Eneko Larrarte, alcalde de Tudela en la anterior legislatura.

Campus Tudela: ni Carlosena ni Toquero, necesitamos otro enfoque

Asisto estupefacto a un nuevo conflicto generado por el Sr. Toquero, esta vez, y son ya demasiadas, en torno al futuro de la UPNA en Tudela. En lo que debería haber sido un loable ejercicio de impulso de ésta a través de sesión parlamentaria, para exponer y seducir sobre las bondades que suponen un Campus en la Ribera, el actual alcalde de Tudela, una vez más, aprovechó para cargar contra lo divino y lo humano, contra grupos políticos, contra el anterior rector y por elevación contra la propia institución de la UPNA.
Asisto igualmente estupefacto a cómo un Rector, el anterior, Sr. Carlosena, reta al actual alcalde a ver quién de los dos es más ignorante en torno al tema del Campus de Tudela. Todos somos conscientes de la posición del Sr. Carlosena en torno al tema en sus largos años de lucha contra el Campus de la UPNA en nuestra ciudad. ¿Es de veras necesario que continúe con su batalla aun habiendo cesado en sus responsabilidades y con el Campus ya implantado desde hace 13 años?
Sinceramente creo que merecemos más que todo esto. No es aceptable el planteamiento de nuestro alcalde, que no nos engañemos, no hace sino tratar de ganar méritos en su partido cargando contra todo lo que no es de su color político (Gobierno Central, Gobierno de Navarra, grupos parlamentarios, UPNA, etc.). Un alcalde que ni siquiera conoce ni tiene en cuenta los anteriores documentos sobre el tema elaborados en el Ayuntamiento de Tudela y consensuados en el Consorcio EDER.
Acierta el Sr. Carlosena al “retar” a Tudela y la Ribera para que, desde su trabajo por el Desarrollo Comarcal, se apalanquen sobre las posibilidades que ofrece el actual Campus y no sólo esperemos a que éste nos traiga el maná. Pero, sin embargo, olvida que, desde 2017, con una participación activa de miembros cualificados de la comunidad educativa de la UPNA, la Ribera cuenta con una Estrategia Comarcal de Especialización Inteligente que orienta no sólo los sectores estratégicos para nuestro territorio sino que plantea igualmente unos factores de competitividad entre los que destaca “adecuar la oferta formativa reglada, formación profesional y superior, a las necesidades del desarrollo económico y social por el que ha apostado la Comarca en su ECEI” planteando un proyecto estratégico específico como es el Nº 31 ”Ampliación de la oferta de formación universitaria en la UPNA Campus de Tudela”. Es decir, desde 2017 se empezó a esbozar lo que el Rector solicitaba, “una estrategia y un plan de desarrollo local con la participación de todos los agentes de influencia”. Se empezaron a hacer los deberes desde el territorio, impulsado por el Consorcio Eder en la anterior legislatura.
Yo insisto en la misma idea que trasladé a los diferentes agentes en los años que tuve el honor de ostentar la responsabilidad de la alcaldía de Tudela: “La única manera de que el Campus Universitario de Tudela pueda garantizar su viabilidad es alcanzar una oferta formativa e integrada capaz de atraer alumnado de fuera de la comarca; conseguir un Campus reconocible y reconocido […] somos conscientes del esfuerzo que supuso, que surgió del impulso ciudadano, del esfuerzo financiero que es mayor en Tudela que en Arrosadía, pero también que la mejor manera de que perviva el actual campus y dé un giro y contribuya al desarrollo socioeconómico es generar un ecosistema atractivo para la formación de estudiantes no solo de la comarca sino también de fuera”.
Esa estrategia dio su primer paso en 2018 con la propuesta municipal de un nuevo enfoque, el “Campus Tudela”, que impulsara y mejorara de forma integrada toda la oferta de formación superior: formación profesional superior, universitaria presencial y universitaria a distancia. Un nuevo enfoque que fue apoyado por las universidades (UPNA y UNED), los centros de formación profesional (ETI y Escuela de Corella), Gobierno de Navarra, Consorcio EDER, Asociación de Empresarios y diversos agentes sociales.
Las claves de esa nueva estrategia eran por tanto dos: una la de impulsar un ecosistema de FORMACIÓN SUPERIOR, sin reducirlo a la universidad ni a la UPNA, y otra la de hacerlo mediante la COOPERACIÓN, no la confrontación, entre todos los agentes públicos y privados que pudieran enriquecerlo.
Hay diferentes modos de entender el desarrollo de nuestra comunidad. Algunos creemos que debe ser de una manera descentralizada, al menos generando un contrapeso a la excesiva centralidad y peso relativo de Pamplona y la Cuenca. Una vía abierta al eje del Ebro que ayude a equilibrar Navarra, lo que incluye potenciar y retener talento para posibilitar el desarrollo económico y cultural de la Ribera. Pero esto no es una visión meramente política, con el tono peyorativo que utiliza el Sr. Carlosena en su artículo, sino que es una apuesta estratégica de comunidad por la que ya apostó Navarra, reflejada en la ETN (Estrategia Territorial de Navarra) en revisión actualmente, y concretamente en el POT 5 (Plan de Ordenación del Territorio del área 5 Eje del Ebro). Muchos creemos en una Navarra cohesionada territorialmente y con acceso a los servicios públicos de una manera razonable a lo largo y ancho del territorio.
¡Claro que no todos los lugares pueden o deben tener de todo!, esto sería una oferta ineficiente de los servicios públicos, pero debemos proveer a todas las navarras y navarros lo que un amigo llama posibilidad de arraigo, por ver cumplidas expectativas de vida de las personas (vivienda, salud, educación, empleo y cultura entre otros) en un entorno determinado. Pero paso de la estupefacción inicial a la proposición. Merecemos otra cosa, merecemos responsables políticos e institucionales que sepan cooperar para lograr objetivos compartidos. Que pasen de la descalificación a la elaboración de proyectos bien fundamentados e ilusionantes (como la posibilidad de itinerarios formativos que enlacen formación profesional y universitaria). Que sepan reorientar las políticas, en este caso las referidas a la formación superior para alinearse con las del desarrollo Territorial general y el Comarcal en particular.
Necesitamos menos ruido, menos insultos, menos facha de indignación impostada y muchas más ideas. Necesitamos otros perfiles, necesitamos seducir, convencer, cooperar.
Eneko Larrarte Huguet (Alcalde de Tudela en la anterior legislatura).

Entre Ignorantes

Comenzaré este artículo aceptando que el Alcalde de Tudela me atribuya una “ignorancia supina”, en unas declaraciones suyas en relación al Campus de la UPNA en esa ciudad. Y es que los que nos dedicamos a la ciencia nos reconocemos ignorantes porque sabemos que es infinitamente más lo que desconocemos que lo que conocemos. Aun así, me atrevo a poner a prueba quién de los dos es más ignorante respecto del tema que nos ocupa.
Así, me gustaría recordarle en primer lugar al señor Toquero que la decisión de crear un Campus en Tudela fue fruto de lo que se suele denominar como “decisión política”, es decir, aquella que se toma sin la información suficiente, sin que haya una necesidad evidente o, lo que es peor, a sabiendas de que no es la correcta e incluso contraproducente (salvo para los intereses de quien la toma). Y es que no conozco a ningún político foral, pasado o presente, de uno u otro signo, que niegue en privado que la decisión de crear un campus en Tudela fue un error. El señor Toquero sería, en lo que a mí respecta, el primero que lo negara.
Todos los informes disponibles en los años previos a la decisión apuntaban claramente a la inviabilidad del Campus, de tal modo que quienes en esos momentos dirigían la UPNA, con su Rector a la cabeza, se opusieron firmemente y con buen criterio a la extensión de la universidad a Tudela. El propio Consejo Social de la UPNA, en el que está representada la sociedad (Sindicatos, Empresarios, Parlamento, etc) avaló esta postura.
Desconozco las presiones que finalmente hicieron sucumbir a la Universidad para dar vía libre a la extensión, y llevar allí dos títulos de Grado. Dado ese paso, posteriormente, desde el Departamento de Educación del Gobierno de Navarra, gobernado entonces por relevantes personas del entorno tudelano, se blindó la construcción y dotación del Campus de Tudela mediante financiación denominada “afecta”, y que la UPNA solo podía destinar a ese Campus. Por cierto, la decisión de construir el Campus en las afueras de la ciudad no pudo ser más desacertada a efectos de conseguir una buena imbricación en la ciudad.
Antes de que quien suscribe esta carta pronunciara en 2018 la ahora recordada frase de “impartir alguno de los nuevos Grados en Tudela sería una locura”, ha habido rectores -permítaseme incluirme entre ellos- y equipos rectorales que han intentado, sin éxito, inyectar actividad diversa (formación, investigación, extensión,…) en el Campus de Tudela. Un ejemplo paradigmático ha sido el Aula de la Experiencia; un éxito en Pamplona y que allí ha ido languideciendo por falta de demanda, no por falta de dedicación y mimo desde la UPNA.
Y es que, como anticipaban los informes elaborados a principios de este siglo, las características demográficas, la demanda industrial, la demanda formativa, etc., no justificaban ni justifican la creación de un campus universitario. Sólo los espejismos de algunos promotores de la idea, imaginando Tudela llena de estudiantes foráneos alquilando alojamientos y dando vida a la ciudad, fueron capaces de generar un efecto mariposa que concluyó con la mencionada decisión política. Ejemplos similares hay unos cuantos en España, con campus periféricos fallidos, a los que nadie se atreve a hincar el diente, léase, cerrarlos.
El último informe relativo a este asunto, y que el alcalde Toquero ignora a pesar de haber sido encargado por el Ayuntamiento, dejaba bien claro en sus conclusiones que los “responsables locales” deben definir una estrategia y un plan de desarrollo local con la participación de todos los agentes de influencia. Dentro de ese plan, la UPNA deberá, siempre respetando su propia autonomía, responder y contribuir como agente clave en el desarrollo de la zona, como ya ha hecho y está haciendo en el conjunto de Navarra. Es ese el orden, y no el contrario, como ha venido ocurriendo históricamente: desde el Ayuntamiento se le ha pedido y exigido a la Universidad implantar nuevos Grados y otra actividad académica, sin ningún criterio objetivo, como si eso fuera suficiente para generar desarrollo en la región. Exigencias por otra parte no correspondidas con el apoyo del Ayuntamiento que, por el contrario, ha financiado generosamente a la UNED. La comparecencia del Alcalde en el Parlamento cae en un planteamiento victimista y de exigencia hacia la UPNA, sin aportar absolutamente nada.
Para alegría del señor Toquero ya no soy Rector de la UPNA ni lo he sido durante su mandato, así que no podrá responsabilizarme de lo que ocurra con el campus de Tudela. Él tiene la responsabilidad de promover y liderar la transformación del entorno social y económico de la zona, y estoy seguro de que la UPNA responderá y asumirá el reto. Supuesto que lo intente, y si no lo consigue, seremos los demás los que le pediremos responsabilidades a él.
Alfonso Carlosena (ex rector de la UPNA).
volver arriba

Activar Notificaciones