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“¿Por qué no lo hacen los que no entran en esas miserias de pantalones o no les gusta la ropa estrafalaria?”

Avatar del Lucía BaquedanoLucía Baquedano06/09/2021
Llevo tiempo esperando una rebelión que no llega. Me refiero a una rebelión contra la moda femenina y masculina, porque ellos, que en mi juventud se mantenían apartados, vistiendo dócilmente lo que les compraban en casa, se han sumado al boom de los que la siguen fielmente, y si no, vean las cabelleras de los muchachos tan modeladas y coloridas como las de cualquiera de ellas. Que las de mi generación no nos hubiéramos rebelado por esa tiránica moda de vestir como tal o cual firma decidiera, no me extraña, porque éramos dóciles y de buen conformar. 
Pero veo que el mundo no ha cambiado. Aunque la gente de hoy parezca más independiente y segura de sí misma que nosotros, continúa doblegándose a lo que decide una casa de modas acerca de lo que hay que vestir, porque, ¿es seguro que a todos los jóvenes les encantan esos pantalones llenos de agujeros?, ¿a todas las chicas los minivaqueros?. Pero ¿cómo van a rechazarlos si es lo que ahora se lleva?. ¿Desdeñamos las de mi generación el comando, también llamado Mongomery abrochado con palitos de boj y que hizo furor a principio de los años sesenta, o la línea saco que no a todas favorecía? Pero lo que entonces era normal sorprende ahora que la gente parece menos sumisa. 
La ropa de hoy viene escasa de tela hasta en las costuras, lo que hace imposible ensanchar una falda que se ha quedado estrecha, y hace unos días un conductor de autobús del País Vasco impidió la entrada en su vehículo a una viajera generosamente dotada, sin duda por miedo a la reacción de algún viajero, ya que la blusa no cubría semejante esplendor. Me sorprendió, ya que creo recordar que hace algún tiempo se autorizó el desnudo en todo ese territorio. Y más vale que sea así, ya que ahora es difícil comprar lo que uno quiere, por lo que hay que adquirir lo que se lleva, guste o no, siente bien o no, tape o no. Es la tiranía de la moda y por eso no entiendo que todavía nadie se haya rebelado contra ella. ¿Por qué no lo hacen los que no entran en esas miserias de pantalones o no les gusta la ropa estrafalaria? Yo les animaría a hacerlo.
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