"Etiquetar a alguien de racista son palabras mayores"

Actualizado el 12/05/2021 a las 06:00
En los últimos tiempos se coloca la etiqueta de racista con una naturalidad que asusta. Este fin de semana ha sido noticia nacional una jugadora de Osasuna Femenino por un supuesto insulto racista a una jugadora del equipo rival. A una japonesa a la que le llamó “china”, y según unas versiones, le insultó, y según otras, le recriminó que había dado una patada. Insultar es criticable y de muy mala educación, pero etiquetar a alguien de racista son palabras mayores. Racista es quien defiende la superioridad de una raza frente a las demás; y por ello discrimina y aparta.
Hay que creerse con una superioridad moral inquietante para señalar a una joven jugadora de fútbol y tacharla de racista, sin conocerla. Hace unas semanas se lapidó públicamente a un jugador del Cádiz, Cata, por otro supuesto insulto racista. No se ha podido demostrar nada. Claro que no se puede naturalizar el insulto. Ni a los chinos, ni a los negros, ni a los blancos, ni a nadie.