“Huarte, Burlada, Funes… emprenderla contra el mobiliario urbano es una práctica que algunos han convertido en norma habitual”

Actualizado el 27/04/2021 a las 06:00
Emprenderla contra el mobiliario urbano es una práctica que algunos desaprensivos han convertido en norma habitual. Ni entienden lo que es el respeto por lo común ni les importa. La lista de agravios es amplia y hay dónde elegir. Algunos ejemplos. En Huarte la cogieron con el colegio público y el patio de la escuela infantil, dañando la zona de juegos de los más pequeños; en Burlada, la diana la han colocado en el parque municipal, arrasando parterres, arrancando bancos y dañando la ermita. Y para que no falte de nada, este fin de semana aparecía hecho pedazos el trono colocado en el mirador del barranco de Peñalén, en Funes, horas después de su inauguración. Son las vergonzosas hazañas con las que algunos se dedican a pasar el tiempo. Cuesta entender qué puede pasar por la cabeza de tanto iluminado. Un comportamiento condenable en sí mismo, y que genera además un perjuicio al resto, que se ve privado de unos bienes y servicios. Y encima la cuenta la pagamos entre todos. Es el colmo.