"Con una mezcla de petulancia y fanfarronería se dirigía el socialista al líder de la oposición"

Actualizado el 06/02/2021 a las 06:00
Gabriel Rufián, el portavoz catalán de ERC en el Congreso de los diputados, ha creado escuela. Y el socialista Ramón Alzórriz es el alumno más aventajado en el Parlamento foral. “Siga usted por su camino, que nosotros seguiremos en esos sillones que tanto quieren pero ya no volverán a tocar”. Con esta mezcla de petulancia y fanfarronería se dirigía el socialista al líder de la oposición, Javier Esparza, en un debate parlamentario sobre el Plan de Empleo. Convendría que se tapase el portavoz de un partido que lleva treinta años sin ganar unas elecciones en Navarra y sin presidir un Gobierno foral, castigado duramente por los casos de corrupción en sus filas. Y especialmente, porque si el PSN lidera ahora el Ejecutivo navarro no es porque haya ganado las elecciones, sino porque le ha prestado sus votos una organización que hoy sigue sin alejarse de lo que supuso para esta tierra el terrorismo etarra. Y con esta mochila a la espalda, mejor estar callado.