"Previsiones fallidas tras el primer mes de vacunación"
Un mes después, los pronósticos iniciales se alejan por el incumplimiento en la entrega de vacunas. Los expertos sanitarios ven muy difícil vacunar en Navarra al 70% de la población para el verano

Actualizado el 28/01/2021 a las 06:00
La vacunación contra la covid cumple un mes, se inició el pasado 27 de diciembre, entre la esperanza, la polémica y unos pronósticos iniciales que se alejan con el paso de las semanas. En Navarra, como en el conjunto de España, la previsión inicial planteaba la posibilidad de que el 70% de la población pudiera estar vacunada para el verano. Pero a día de hoy, los expertos sanitarios ven muy difícil o casi imposible que ese vaticinio se pueda cumplir. Así lo expresaron en el foro DN en Vivo organizado ayer por Diario de Navarra.
El ritmo de vacunación, que ya suscitó críticas al comienzo por su lentitud, se ha visto afectado ahora por los problemas de producción de las empresas fabricantes. Si la semana pasada era la vacuna de Pfizer de la que llegaban la mitad de dosis previstas, esta es la segunda remesa de las vacunas de Moderna la que se ha retrasado y obligado a reprogramar las vacunaciones. Es altamente inquietante la crisis provocada por el incumplimiento en la entrega de vacunas según los contratos suscritos por algunas empresas farmacéuticas y la Comisión Europea, y es descorazonadora la evidencia de que varias comunidades autónomas han tenido ya que reordenar sus planes de vacunación por falta del fármaco. Los expertos sanitarios insisten en que si no se vacuna más en Navarra, no es por falta de personal, sino porque no se dispone de más vacunas.
Los datos son claros, después de este primer mes, en la Comunidad foral han completado su vacunación, es decir que han recibido las dos dosis, 2.500 personas. En el conjunto del país, son algo más de 123.000 las que han completado la pauta de las dos inyecciones, lo que representa un 9,58% de los vacunados. Sin duda, estos contratiempos en el vacunación suponen un serio revés en el ansiado camino de la recuperación, tanto sanitaria como económica. Lo que queda ahora a las distintas autoridades y administraciones es analizar todos los escenarios posibles y establecer una adecuada organización para que en el momento en el que se pueda disponer de un mayor número de vacunas y dosis su aplicación se ejecute a la mayor velocidad posible. La incidencia de la pandemia sigue siendo alta, y la vacuna puede ser la línea que separa la vida de la muerte.