Opinión: El regalo de Chivite a Bildu

Publicado el 14/11/2020 a las 16:30
El pacto entre el Gobierno del PSN y Eh Bildu estaba hecho, pero era muy incómodo presentarlo el día en que el Presidente Pedro Sánchez visitaba a María Chivite en el Palacio de Navarra. Por eso ha habido que esperar unas horas, pocas, para conocerlo hoy sábado a primerísima hora de la mañana. Una señal más de que es un acuerdo que incomoda dentro y fuera. Que ponía el foco donde el PSOE no quiere mirar y que "estorban" las imágenes que lo plasmen. Pero se ha firmado igualmente, con la compañía inestimable de Geroa Bai.
El PSN ha decidido regalarle al Bildu un nuevo acuerdo presupuestario en Navarra. Un pacto que se hace a pesar de que el partido mayoritario, Navarra Suma, le regalaba los votos para que no tuviera la necesidad de pactar con el grupo abertzale. Argumentar, como hace algún portavoz socialista, que a Bildu le “votan miles de navarros”, para justificar el pacto con una organización que sigue sin condenar a ETA y homenajea a los terroristas cuando salen de la cárcel, carece de sustento ético. Como Sánchez en Madrid, Chivite optó en su investidura por aglutinar una mayoría para cuatro años, y en ella está el nacionalismo radical. Es el paso definitivo del PSN-PSOE para blanquear a Bildu y presentarlo como un partido legítimo y democrático más. El pacto presupuestario ya se ha cerrado y Bildu podrá presumir de ser el interlocutor prioritario del Gobierno foral. Un error estratégico que pasará factura.
