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Opinión
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Más Maduro

José Ramón Remacha
José Ramón Remacha
  • José Ramón Remacha
Actualizada 09/03/2020 a las 06:00

La Venezuela de Maduro ilustra el hecho de que un Estado puede tener relación con dos gobiernos a la vez. Es un reconocimiento doble. Así resulta con la Venezuela de Guaidó y la del presidente bolivariano Maduro. Por su carácter de excepción estas situaciones suelen ser provisionales hasta que el Estado bicéfalo resuelve el problema interno. El Estado que reconoce procura mantener un equilibrio para no manifestar demasiado sus preferencias. Es una política difícil. Suelen ser situaciones que no tienen largo recorrido, porque la naturaleza del conflicto tiende a su evolución y no es estática. Y en ese curso a veces se producen oscilaciones que no convienen a una política exterior fiable porque generan desequilibrios y desconfianza que solo se corrigen con el paso del tiempo. Durante la guerra civil española tanto Inglaterra como Francia hicieron algo similar respecto a los dos bandos en lucha para terminar reconociendo a uno solo. Y la misma Venezuela que en 1939 reconoció a la España de Franco desde el 8 de noviembre de 1945 reconocía también al gobierno de la República asilado en Méjico.


La violación de los derechos humanos en la Venezuela de Maduro ha producido en la UE una reacción crítica y restrictiva. Con la decisión del Consejo de 13 de noviembre de 2017 estableció un sistema específico de prohibiciones. Son limitaciones a la libertad de movimientos de ciertas personas, a la exportación de armas y mercancías y a la transferencia de capitales. No dice exactamente que las personas que están en la lista negra como Delcy Rodríguez tengan prohibida la entrada en la UE, sino que los Estados miembros procurarán evitar su entrada mediante medidas apropiadas. El resultado es que cada Estado miembro de la UE tiene una obligación de hacer que genera una prohibición para ciertas personas a la hora entrar legalmente en el espacio europeo. No se dice qué medidas precisas debe adoptar sino que debe evitar la entrada. Tampoco hay una previsión de sanciones europeas. Es una manera de legislar típica del sistema de derecho europeo que está presidido por el espíritu de confianza y de solidaridad con el que se ha construido la UE. Por ello en caso de incumplimiento es el propio Estado el que debe proveer. Esto no se entiende desde el derecho interno. Por eso se dice que “hay que estudiar más” (Borrell) para saber cómo funciona el derecho europeo. Pero ojo, esto no exime de responsabilidad internacional al Estado incumplidor. Sufrirá un desgaste de imagen y de prestigio internacional en todo el ámbito europeo, y no pequeño aunque a priori sea difícil medirlo. El crédito del Estado incumplidor se resiente frente a la posición de otros considerados cumplidores.


La prohibición contempla el espacio aéreo. No se limita a la entrada en el territorio. Está muy claro en el reglamento que acompaña a la decisión del Consejo. Dice: se aplicará en “los territorios de los Estados miembros, incluido su espacio aéreo”. Luego el acceso por vía aérea también puede dar lugar a incumplimiento. Si el Estado manifiesta que no es capaz de controlar su espacio aéreo puede evitar la responsabilidad. Pero no se ha visto tal excusa felizmente. Ni es imaginable a nivel europeo, aparte de peligroso. El control del espacio aéreo exige que todo avión tenga permiso previo de sobrevuelo. Y el permiso lo da el gobierno normalmente a través del ministerio de Asuntos Exteriores. Pero puede hacerlo por otra vía oficial discrecionalmente.La densidad y riqueza del caso Delcy Más Maduro es evidente y exige un esfuerzo para clarificar temas concurrentes de interés internacional que han sido presentados con diferentes versiones. Los Estados pueden hacer envíos a sus representaciones oficiales en el extranjero mediante valija diplomática. Sólo hay dos requisitos: que los envíos, sacas o maletas, estén claramente identificados, y que el manejo y transporte se haga por personal autorizado por la embajada destinataria. Salvo sospecha fundada de tráfico delictivo la valija no puede ser intervenida. Y si la intervención se produce y resulta no estar bien fundada generará responsabilidad internacional.


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