El clásico

thumb

Boquerini

Actualizado el 27/12/2018 a las 06:00

No, no me refiero al fútbol que cada vez acapara y contamina más términos, sino al cine. Llegados a este primer punto les agradecería que siguiesen leyendo la columna, por muy futbolistas que se consideren. El 'clásico' es el imprescindible clásico de todas las navidades, desde hace muchísimos años. La película de Frank Capra '¡Qué bello es vivir!' que emitió La 2 la noche de Navidad. Sí, ya sé que es mejor verla la noche de Nochebuena, que en Navidad estamos aún con la digestión. Pero menos da una piedra, así que bienvenida sea, una año más (hacía unos cuantos que no la ponían), esta emotiva película protagonizada por James Stewart, la que más lágrimas ha derramado a lo largo de la historia.


En el improbable caso de que haya alguien que no la conoce, solo decir que es un cuento sentimental en el que un hombre que ha sacrificado su vida para hacer el bien a sus convecinos intenta suicidarse tras desaparecer una suma de dinero. Un ángel que necesita ganarse sus alas acude en su rescate mostrándole cómo sería su ciudad si no hubiese existido. Seguro que si la disfrutaron nuevamente la otra noche lloraron a lágrima viva, por mucho que se la sepan de memoria, y es que se trata de una película que reconcilia con la vida. Y que no les avergüence haber empapado pañuelos con sus lágrimas, que ese es el objetivo del filme.


El gran François Truffaut definía a Capra como 'el curandero' en el sentido de adversario de la medicina oficial, que además de buen 'médico' era también un grandísimo director de cine. Y es que, aunque '¡Qué bello es vivir!' no la prescriban médicos y psicólogos, es una película curativa, capaz de sacar del pozo a quien -y más en estas fechas- se encuentre hundido en la miseria. Una película para creer en la humanidad y en la bondad de las personas. ¿De todas? Casi. No del avaricioso banquero Potter, interpretado soberbiamente por Lionel Barrymore, el villano del filme que, como siempre en Capra, no logra salirse con la suya. Y la avaricia de este villano enlaza con muchas situaciones actuales en las que una voracidad sin límites es el común denominador de algunos tipos. En este sentido '¡Qué bello es vivir!' sigue siendo un cuento de Navidad muy actual.

Etiquetas:

    Continuar

    Gracias por elegir Diario de Navarra

    Parece que en el navegador.

    Con el fin de fomentar un periodismo de calidad e independiente, para poder seguir disfrutando del mejor contenido y asegurar que la página funciona correctamente.

    Si quieres ver reducido el impacto de la publicidad puedes suscribirte a la edición digital con acceso a todas las ventajas exclusivas de los suscriptores.

    Suscríbete ahora