Qué más da, a saber qué pasará

Actualizado el 06/06/2018 a las 06:00
La gestión del Departamento de Educación se parece mucho a la historia de aquel prisionero condenado a muerte que solicitó al Rey que le perdonara porque era el único que podría conseguir que su oso hablase. Ya saben que le concedió un aplazamiento...