Mire, yo soy de Pamplona
Cada pareja construye un idioma secreto y cómplice donde el humor, la ironía y el juego hacen más habitable este mundo. Un mundo donde no hay nada mejor que ser de Pamplona

Actualizado el 26/05/2018 a las 08:49
Cada pareja tiene un idioma secreto. Dos personas que comparten la vida construyen un lenguaje privado que tan solo ellos entienden, y esta mínima lengua está hecha de sobreentendidos, de ignorancia, de equivocaciones, de ganas de reír, de llorar,...