Viva el 'late-night'

Actualizado el 06/03/2018 a las 06:00
Hubo un tiempo en que a partir de las 12 de la madrugada la televisión cobraba una nueva vida. Lejos de languidecer, la pantalla trataba de conquistar a los espectadores noctámbulos con contenidos más atrevidos y propuestas que pretendían ser más transgresoras. Eran los tiempos del Mississippi, y del Pelícano, y de las Crónicas Marcianas de Sardá. Aquellos programas que comenzaron con ánimo burlesco fueron derivando en otro tipo de formatos, más pegados al escándalo y al griterío. Lo que en un principio había sido un intento de trasladar la fórmula del 'late-night' americano se convirtió en un invento patrio plagado de asuntos del corazón y enredos de los participantes de 'Gran Hermano'. La llegada de Buenafuente a la televisión nacional otorgó una nueva pátina a la franja. El humorista volvió a apostar por el buen rollo, el análisis satírico y las entrevistas relajadas a todo tipo de personajes relevantes. Su concepto de 'late' cuadraba mucho más con los clásicos americanos, como 'The Tonight Show' o 'Late Show with David Letterman', por citar dos de los espacios estadounidenses más célebres. Eva Hache también entró en esta batalla, con buen tino, cuando nació la Cuatro #original.
La crisis acabó con los 'late-night' en España. Cuando las cadenas necesitaron empezar a recortar donde primero pasaron la tijera fue en esta franja. Los canales se dieron cuenta de que conseguían audiencias similares alargando los programas que ocupaban el 'prime-time' o tirando de reposiciones. A pesar de que la inversión publicitaria ha mejorado en los últimos años las emisoras generalistas no han mostrado interés en volver a dotar de vida propia este espacio de sus parrillas. Uno de los atractivos de #0 fue precisamente que apostase por un 'late-night' y que lo hiciese de la mano de Buenafuente, que se ha convertido en su rostro más relevante. Los buenos resultados del humorista han animado al canal a producir un segundo 'late' siguiendo la tendencia yanqui. Broncano se ocupa de él con brío y grandes dosis de ingenio. Con ellos ha vuelto el 'late-night'. ¡Viva el late-night!