Puntadas sin hilo

Actualizado el 22/02/2018 a las 06:00
Hay tensión en el taller, y un ritmo frenético. Todos rodeados de telas, de patrones, miden, cortan cosen. Todos soñando, más que convertirse en genios de la moda y el diseño, en llevarse el suculento premio en metálico que Televisión Española está dispuesta a poner en las manos del ganador. Sí, porque no nos engañemos, 'Maestros de la costura' no es más que un concurso, debidamente adornado con un cierto glamour, más soñado que real, pero un concurso en el que no se dan puntadas sin hilo. Y el concurso es un calco de 'MasterChef' (allí no se cosía sino que se cocinaba), que a su vez no era sino una trasposición más o menos disimulada, de 'Operación Triunfo', cambiando las clases de canto por los fogones. Nada nuevo bajo el sol. Incluso Raquel Sánchez Silva, presentadora del programa, da la salida de los concursantes con el grito de '¡A coseeer.!' con el mismo ímpetu que décadas atrás Joaquín Prats decía aquello de '¡A jugaaaar!' Todo apunta que esto de los 'Maestros de la costura' está pensado para hilvanar más aún el mundo del diseño de modas, de las costureras y costureros y de los modistos famosos, que tanto dinero mueven. En la pasada gala de los Goyas se hablaba más de cómo iban vestidas las actrices que de su trabajo ante una cámara, Incluso la Academia de Cine, organizadora de la fiesta, difundió un comunicado indicando que creador vestía a cada estrella esa noche. Ellas y ellos, porque lo chicos -salvo Resines, que se compra su esmoquin en El Corte Inglés, según ha reconocido en otras ocasiones- también van vestidos por los creadores de la moda española. Todo comenzó con la serie `Velvet', que en su nueva temporada ha triunfado ahora en Movistar +, como 'Velvet Colección'. Y este año el Festival de Málaga dará un premio honorifico a un diseñador de vestuario, el canario Paco Delgado, dos veces nominado al Oscar, Y además el que la película 'El hilo invisible' con Daniel Day Lewis como una especie de sosías de Balenciaga, sea ya una de las películas del año, indica que tenemos costura para rato. Antiguamente, la costura era algo reservado a las mujeres, Recuerden aquello de 'sus labores' cuando había que hablar del trabajo femenino. Ahora es un negocio, quizá por ello los hombres han entrado a saco, sin que se les caigan los anillos. Nadie da puntadas sin hilo.