Viviendas
Así será el futuro de Donapea: Cinco años o diez para ver grúas para 5.000 pisos
El Ayuntamiento de Pamplona trabaja en materializar un nuevo barrio de las que la mitad serán de precio protegido


Publicado el 03/11/2026 a las 05:00
El proyecto de Donapea es uno de los más longevos no ya de Pamplona y su comarca, se podría decir incluso que de Navarra. En 2001, se planteaba en la zona un gran parque tecnológico que terminaría en Sarriguren (Egüés). Pero promotores urbanos vieron allí la posibilidad de impulsar un parque residencial para el que el Gobierno de Navarra aprobó en 2009 un Plan de Incidencia Supramunicipal (PSIS) para este enclave privilegiado: la meseta junto a Cordovilla, al sur de Azpilagaña y a la derecha de la avenida de Navarra en dirección salida hacia Zaragoza. Pero aquel proyecto de 4.000 viviendas topó con la férrea oposición del Ayuntamiento en cuyo suelo municipal se planeaba la futura urbanización: la Cendea de Galar. ¿El motivo? Que no quería perder las riendas de un municipio manejable gracias a sus poco más de 2.400 habitantes repartidos en ocho concejos y un lugar.
Y David venció a Goliat en los tribunales. El PSIS de 2009 por no incluir un informe de impacto ambiental lo tumbó el Tribunal Superior de Justicia de Navarra en 2011 como el Tribunal Supremo en 2014 tras los recursos de los promotores y el Ejecutivo foral. Un defecto de forma volvió en los tribunales a dejar en dique seco otro segundo PSIS tramitado en 2014. Otra vez el Tribunal Superior de Justicia de Navarra (2018) y el Supremo (2019) lo declaraban nulo pareciendo que se firmaba su sentencia de muerte. Hasta que en abril de 2022 saltaba la noticia: Pamplona haría una permuta con Galar para adquirir medio millar de metros cuadrados en la meseta y, a cambio, la cendea recibiría otros tantos metros cuadrados en el ámbito del Garitón de Ripalda. En agosto de 2023, el Gobierno de Navarra dio luz verde al intercambio.
Desde entonces el Ayuntamiento trabaja en materializar un nuevo barrio de 5.000 viviendas de las que la mitad serán de precio protegido (VPO y VPT). Una larga tramitación que ha incluido un concurso de ideas incluso antes de la aprobación foral de la permuta (en noviembre de 2022) y su resolución en abril de 2023 a favor del estudio de arquitectura AH Asociados. Desde entonces, se ha presentado el proyecto de un barrio con una densidad tipo Lezkairu, es decir, con bloques de altura separados por zonas verdes y donde el principal reto ha sido no dejar la zona como una isla. Para ello se hacen dos actuaciones: soterrar la avenida de Navarra para una conexión amable con el sur de Azpilagaña a través de un parque y una pasarela peatonal que une Donapea con las urbanizaciones más cercanas de Arrosadía a la avenida de Zaragoza.
¿Plazos? En febrero de este año el pleno aprobó la modificación estructurante de Donapea, es decir, se dio luz verde a que los terrenos pasen de ser una zona de cultivo a un futuro barrio con sus líneas maestras ya diseñadas. En la sesión, el concejal de Urbanismo Joxe Abaurrea (EH Bildu) avanzó que en 2028 estará el plan parcial, aquel que entra al detalle sobre el diseño de la meseta urbana, al que seguirá el de reparcelación, el que delimita las propiedades. Y este mismo año o al siguiente podría finiquitarse el proyecto de urbanización y su ejecución para dotar a la zona con calles, viales, farolas, aceras... Antes de que entren las grúas, será necesario que cada promotora llame a las puertas municipales para obtener el permiso de licencia de obra. Un proceso que, calculó Abaurrea, se cumplirá en cinco años. En cambio, su antecesor en el cargo, Juanjo Echeverría (UPN) replicó que los vecinos de Donapea serán los hijos de para quienes se ha pensado en esta urbanización. “2035”, vaticinó.